jueves, 14 de junio de 2018

BOMBARDEOS A LA PLAZA DE MAYO por Omar Néstor Miliano(*) para Vagos y Vagas Peronistas



OBERTURA DEL EDITOR DEL 16 DE JUNIO DE 2021, AL CUMPLIRSE 66 AÑOS DEL HECHO INFAME



“La fuerza es el derecho de las bestias” 




Así se titulaba la nota que escribí el 16 de Junio de 2016, recordando el libro de Perón, y la frase que originariamente es de Marco Tulio Cicerón. Aquí va:


“¡Bombardear una ciudad abierta!”, dicen que dijo ese día Juan Domingo Perón; pero dijo también que “no son soldados argentinos los que tiraron contra el pueblo, porque tirar contra el pueblo es de traidores y cobardes, y los soldados argentinos no son traidores ni cobardes”. Ese 16 de Junio de 1955.


“Fallaron los cálculos”, le dijo Isaac Rojas a Horacio Embón, en un reportaje radial, recién recuperada la democracia, en 1984.

Si el plan era matar a Perón, bombardeando la casa rosada, con aviones, repletos de bombas, con el dibujo y letra de “Cristo Vence”, de ninguna manera los exime de los 370 muertos y 700 heridos, civiles y militares.

Es que bombardear la casa rosada, implicaba el “daño colateral” de masacrar a la gente que iba o venía del trabajo por la plaza, en horas del mediodía. “Daño colateral es el lenguaje eufemístico de los verdugos, en toda matanza de civiles inocentes. Incluso, un colectivo lleno de niños que visitaban la plaza, en un país donde eran los únicos privilegiados.

Fue un acto DE TERRORISMO DE ESTADO, por aviones de la marina, que deberían haberse subordinado al poder civil. Bombardear la plaza, la casa rosada, la CGT, y la Residencia presidencial, en Agüero y La Heras. Son actos de Lesa Humanidad, que deberían ser juzgados hoy.

Gran parte de la violencia argentina que se desató en los años setenta, tiene que ver tanto, con el bombardeo a Plaza de Mayo, como los fusilamientos y la proscripción del peronismo durante 18 años. La ignorancia brutal de los militares que tomaron el poder, después de Perón, asesorados siempre por la ignominiosa CIA, es una página tristísima de la historia argentina.

Resulta risueño ver hoy en las redes sociales, como ante actos de corrupción de tirios y troyanos, se pide la vuelta de las fuerzas armadas, como si el tiempo las hubiera absuelto, de su inoperancia política, y efectividad terrorífica, para torturar hombres, mujeres, adolescentes, echarlos al mar, y desaparecer 30000 personas.

Pero no se engañen los compañeros peronistas, nosotros seguimos ideas, y las “ideas no se matan”, están vívidas en los diferentes modelos de país que encarnan el peronismo, sus continuadores, y la oligarquía argentina encaramados hoy con Macri. Son dos modelos diferentes, sustancialmente distintos.

Seguir ideas implica condenar a los corruptos de nuestras huestes y de las ajenas, sabiendo que todos aquellos traidores por actos de corrupción deben ser juzgados y condenados.


Pero también sabemos, que es más difícil que la justicia juzgue y condene la corrupción sistémica de fugar divisas a través de cuentas y empresas off shore, lavar dinero, y evadir impuestos. Tener más de 400.000 millones de dólares en el exterior.

Juicio y castigo para los corruptos, sean del movimiento nacional y popular, sean “gente bien”, políticos, empresarios y banqueros macristas.


También es un acto de cinismo y afrenta, que el presidente actual, del Banco de la Nación Argentina, reconozca, en su gobierno, que tiene “como muchos argentinos el dinero en el exterior”.


Esos “muchos argentinos”, no son más que una minoría acaudalada, que vive de espaldas al país, soñando con Europa y los Estados Unidos, y no somos nosotros, son “ellos”.


Vayan estas pequeñas reflexiones, para recordar la barbarie de bombardear una ciudad abierta, a plena luz y movimiento, un 16 de Junio de 1955, y ratificar nuestra inquebrantable fe peronista, que es una ardua combustión de ideas simplificadas en la, hoy ausente, JUSTICIA SOCIAL.



Apostilla del 16 de junio de 2021:


Hay algunas ideas de esa nota anterior que conviene aclarar.

El artículo se escribió pocos días después que fuera detenido José López y sus bolsos que tanto conmovió en la conciencia militante y religiosa del escriba y muchísimos en el movimiento, encima los bolsos se dejaban al cuidado de un monasterio. No sé qué Cristianismo defienden esas monjas, pero peor mucho peor los de López.

Era un hecho abrupto, violento, obsceno: todo filmado. Pero el escriba, que conoce la “delicada” moralidad de los poderosos económicos y sus clases acomodadas descreía del “hecho moral” como conquista de un gobierno liberal que siempre, y a lo largo de la historia que lo ha demostrado, son corruptos por antonomasia, como en el cuento del escorpión: no pueden con su naturaleza. Siempre hacen lo mismo desde el poder del Estado, y siempre hacen lo mismo en sus negocios: codicia, avaricia y rapiña. Eso hizo el poder económico con este país. Es hora de ponerles límites a los dueños de la Argentina. Nada consensúan todo lo consiguen por las buenas o por las “malas”. No tienen empachos de conciencia como nuestros militantes. Duermen bien, descansan bien, se levantan al otro día, algunos rezan, besan a su mujer y vuelven a las trapisondas. Eso sí, el domingo van a misa. ¡Burguesía inútil y despiadada!

Al menos en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania: hicieron un país, pero aquí solo una ciudad: La ciudad de Buenos Aires. No más. Todo lo demás lo hicieron para el afuera y para afuera.


Alberto y Cristina saben que el poder económico no va a consensuar nada, y va a resistir judicialmente todo límite que se le quiera imponer, pero apelan al brazo político de “ellos”, el Pro, para que se pueda llegar a un pacto mínimo de consenso político en el medio de la pandemia. Pero el escriba sabe que tampoco lo harán, no pueden con su naturaleza, además son “ellos” y “ellos”, estos últimos son los que están afuera. Hay políticas y estrategias del Pentágono y CIA, que no cambian por más moderación que tengan las personalidades políticas de afuera y adentro.

Están en guerra con los gobiernos populistas de toda la región, sean moderados o no. Lo de Pfizer lo vimos todos, a voz descubierta, como dijeron en el gobierno: “Visitadores médicos”. No van a creer que es solo el laboratorio estadounidense, y no hay otros de ese país sin la estrategia permanente por defender los intereses de los ciudadanos norteamericanos.

¿Y aquí los políticos del Pro, del radicalismo, los “periodistas”?. Ni del Pro, ni de esos “periodistas”, espero nada. Pero del radicalismo de Yrigoyen y Alfonsín sí, que harían algo en honor a sus banderas históricas. Los únicos que hacen honor a las banderas históricas del radicalismo están con nosotros, el Frente de todos.

Negociar con Rusia, China o India, para comprar vacunas levanta el prestigio de esas naciones en Latinoamérica, territorio de “ellos” supuestamente, y no quieren que ocurra, pero ya ocurrió.

¿Así van a defender los intereses del país: el Pro, el radicalismo en un lejanísimo gobierno? Dios y el pueblo nos libren de esa posibilidad.


Volvamos a la Efemérides de hoy.


Todo está contado por el compañero Omar Néstor Miliano, contador y Perito de la Deuda Externa Argentina.


Es un ejemplo de como se comportaron las clases "decentes" en aquella época, y es manifestación de la crueldad que siempre tuvieron a lo largo de la historia con las masas populares.



Basta de alharacas y vamos al texto.

Claudio Javier Castelli

 


Omar Néstor Miliano

Omar Néstor Miliano


En 1937, mientras España se desangraba producto de la Guerra Civil, el gobierno español es invitado a participar de la Exposición Internacional de Arte Moderno en París. Para ello decide que los artistas que participen en la muestra, expongan en el Pabellón español obras que reflejen el drama que vivía su país en ese momento. 

Pablo Picasso meditaba largamente cuál sería la mejor forma de exhibir su protesta, cómo podría cumplimentar su obra, hasta que el 26 de abril de 1937 aviones alemanes de la Legión Cóndor, aliados a las fuerzas del Gral. Franco, ejecutan un bombardeo sobre la población civil de la ciudad vasca de Guernica, produciendo una matanza estimada en casi 300 personas. Picasso ya no tuvo dudas, nació así la famosa obra “Guernica” que recorrió el mundo como bandera política del horror que se vivía en España. 

Dieciocho años después, un hecho muy parecido inundó de sangre Buenos Aires, aunque en esa ocasión no se vivía una Guerra Civil y tampoco se trató de un ataque de aviones extranjeros. Ese día, un grupo de marinos bombardeó la Plaza de Mayo provocando la muerte de cerca de 350 personas y provocó heridas graves en más de 2000 personas en un ataque terrorista como nunca se había vivido en estas tierras. 

Aunque se argumentó que se intentó matar al Gral. Perón, ese día en realidad, se intentó matar al PERONISMO. 

16 DE JUNIO DE 1955 

Si bien la división de la sociedad argentina entre peronistas y antiperonistas era muy encarnizada, no era previsible semejante acto de barbarie. 

Pocos días antes, una numerosa concurrencia vinculada a los sectores católicos, había realizado la tradicional marcha de Corpus Christi y, ante las diferentes medidas del gobierno peronista que lesionaban los intereses de la Iglesia (derogación de la enseñanza religiosa, sanción de la ley del divorcio vincular, finalización del apoyo oficial a las instituciones privadas de enseñanza), el acto se había convertido en una verdadera manifestación política contra el gobierno. 

La quema de una bandera argentina en esa marcha, impulsó a un acto de desagravio que se realizaría esa mañana del 16 de junio, en la Plaza de Mayo. Un grupo de aviones Gloster Meteor ejecutaría un sobrevuelo sobre la Catedral de Buenos Aires donde se había juntado más gente que aquella que transitaba habitualmente por la zona en un día laborable como aquel. 


Sin embargo, a las 12:40 hs. cuando llegaron los aviones a la plaza, se evidencia que la intención es otra: catorce cazabombarderos monomotores biplaza, North American, y seis bombarderos bimotores Beechcraft comenzaron a ametrallar la zona y a arrojar explosivos a mansalva. 


La primera de las bombas impactó en la Secretaría de Hacienda, la segunda en la entrada del subte de la línea A. Rápidamente el horror invadió la zona. Un trolebús que se desplazaba por el bajo entre Yrigoyen y Rivadavia con 60 pasajeros a bordo, casi todos chicos de colegio, es alcanzado por una bomba y perecen 58 inocentes. 

También se registran muertos en otras zonas de la ciudad como ser en la Avda. Las Heras y sobre la Avda. Pueyrredón al ser ametrallada la residencia presidencial, además también hubo ataques en las oficinas de coordinación de información y la sala de comunicaciones, el ministerio del Ejército, el edificio central de la Policía Federal, y la CGT. Cerca de 10 toneladas de explosivos fueron arrojados por los golpistas dejando tras de sí un espectáculo dantesco. 

Al ir conociéndose las noticias, cientos de trabajadorescomenzaron a llegar a la zona para defender al Gral. Perón. El Ministro de Marina contralmirante Aníbal Olivieri, uno de los responsables de la sublevación, se instaló en su Ministerio desde donde atacó con fuego de ametralladoras a los manifestantes, produciéndose más víctimas. 

Según reconoce en su declaración prestada ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en la causa caratulada "Anibal O.Olivieri y otros s/rebelión militar": 

"… Me asomé a una ventana (del Ministerio) (...) y vi una multitud de individuos agazapados (...) con un evidente aspecto de guerrilleros (...) Por supuesto que no ordené parar el fuego. Mi sentimiento fue darles con todo.” 

En la misma causa menciona que quién lo mantuvo informado de los acontecimientos, era su colaborador y secretario, el entonces Teniente de Navío Emilio Eduardo Massera. 

Según señala Salvador Ferla en su libro “Mártires y verdugos", pasadas las 16:30 hs. al tomar conocimiento los golpistas que las bases navales de Punta Indio, Puerto Belgrano y Mar del Plata estaban en manos de las fuerzas leales al gobierno, decidieron huir a Montevideo, donde fueron recibidos por otro personaje que años más tarde también desempeñaría un rol protagónico más importante un tal Carlos Suarez Mason. 

El país quedó al borde del estallido, muy cerca de la guerra civil. Por ello el Gral. Perón decidió no tomar revancha de lo acontecido y buscó la pacificación interna. Esa misma tarde dirigiéndose al país expresó: 

“… Todo ha terminado: afortunadamente, bien. Solamente que no podremos reparar la cantidad de muertos y heridos que la infamia de estos hombres ha desatado sobre nuestra tierra de argentinos. Por eso, para no ser nosotros criminales como ellos, les pido que estén tranquilos, que cada uno vaya a su casa. La lucha debe ser entre soldados…” 

Sin embargo, la luctuosa jornada culminó con una reacción de furia de la gente contra la Catedral Metropolitana y las principales iglesias de los alrededores de la ciudad (Santo Domingo, la Merced, San Francisco y otras) que fueron incendiadas y saqueadas. 

Si bien rápidamente los marinos detenidos son sometidos a juicio militar que preveía entre sus sanciones hasta la pena de muerte, son condenados a cumplir penas no tan severas intentando pacificar el país. 

En esa dirección, Perón dejó en libertad a opositores políticos que se encontraban detenidos, procedió a eliminar restricciones políticas que había impuesto, aceptó la renuncia que pidió la oposición de miembros de su gabinete ( Borlenghi, Ministro del Interior; Méndez de San Martín, Ministro de Educación; Apold, Secretario de Prensa) ; sustituyó al Jefe de la Policía y ofreció la cadena nacional para que los partidos opositores se expresen a lo largo de todo el país. Tanto Arturo Frondizi por la UCR; como Solano Lima por el Partido Demócrata Nacional y Luciano Molinas por el Partido Demócrata Progresista se expresaron en sus discursos con fuerte críticas al gobierno y sin voluntad de reconciliación. 

Pocos meses después se produjo la caída del gobierno y con ello la impunidad final para los autores de la matanza. 

Es claro que los ejecutores de los crímenes fueron los marinos, pero se trató indudablemente de un golpe cívico- militar con la complicidad manifiesta de los partidos políticos opositores al peronismo e inclusive apoyo externo. 

Con respecto a la intromisión extranjera, en el libro “Yo, Juan Domingo Perón, Relato Autobiográfico” de Luis Calvo, el general señaló el financiamiento del ataque por parte de Inglaterra al expresar: 

“.. Nosotros sabíamos que Inglaterra estaba dirigiendo y financiando esto, y por ello, retiramos toda la munición a la Marina. No les dejamos ni las espoletas de los cañones. Pero los ingleses, desde las bases de las Malvinas, no solamente les facilitaron esas municiones, sino que también los abastecieron de combustibles y alimentos desde Montevideo…” 

Mientras que la activa participación de los partidos opositores en la actitud golpista, está dada por diferentes circunstancias que se dieron a lo largo del gobierno peronista: 

En setiembre de 1951, en momentos previos a las elecciones que se anticipaban significarían la reelección del Gral. Perón, se produjo el primer intento de derrocamiento por parte del Gral. Benjamín Menéndez. 

La proclama difundida en esa ocasión por los militares rebeldes era suscripta por el mencionado Menéndez, los generales Julio Alsogaray, Alejandro Agustín Lanusse, Rodolfo Larcher entre otros militares y también por los dirigentes políticos Reynaldo Pastor, Felipe Yofre del Partido Demócrata Nacional, Julio Noble y Horacio Thedy del Partido Demócrata Progresista, Américo Ghioldi del Partido Socialista y Arturo Frondizi, Eduardo Laurencena y Mauricio Yadarola por la Unión Cívica Radical. 

El 15 de abril de 1953 en un acto convocado por la CGT, se produjo el estallido de dos bombas en la estación Plaza de Mayo de la Línea A. El atentado, en el cual mueren 6 personas y 19 personas quedan lisiadas, fue perpetrado por un comando civil encabezado por el dirigente de la UCR Roque Carranza (el mismo que fue “honrado” con el nombre de una estación de subte tiempo después). Dicho dirigente y otros políticos fueron encarcelados. 

En diciembre de ese año el Congreso sancionó una ley de amnistía política y gremial y los diputados del radicalismo impulsaron que se extendiera a los militares implicados en el levantamiento de 1951. El dirigente conservador Federico Pinedo y por otra parte Enrique Dickman del Partido Socialista impulsaron un diálogo conciliatorio con el gobierno quién aceptó el acercamiento. 

Sin embargo, ambos dirigentes fueron fuertemente criticados por sus compañeros de partido e inclusive, en el caso de Dickman, fue expulsado del partido y marginado hasta por sus propios familiares. 

El principal argumento esgrimido por los opositores era la prédica demagógica y de permanente engaño en que incurría el Gral. Perón y que, claramente suscriben los militares y los partidos opositores en la proclama de 1951 “… no podemos permanecer impasibles frente a ese proceso de descomposición general que amenaza llevar a la república al derrumbe total de aquellos valores sustanciales que concitaron siempre la consideración y el respeto de todos los pueblos civilizados …” 

Solamente el odio visceral de aquellos políticos opositores y la demencia mesiánica de los militares golpistas explican el haber provocado aquella masacre del 16 de junio de 1955 y la impunidad de sus autores. 

Ni siquiera tomaron en cuenta el veredicto de las urnas que apenas un año antes, en ocasión de las elecciones que se celebraron para elegir al vicepresidente de la Nación ante la muerte de Hortensio Quijano, le dio la victoria al candidato del Peronismo Alberto Tesaire con 4.493.422 votos frente al candidato de la UCR Crisólogo Larralde con 2.493.422. Una victoria amplia que da una idea de cuál era la voluntad popular en abril de 1954. 

La opinión del radicalismo, principal partido de la oposición, sobre los terribles asesinatos perpetrados queda de manifiesto en el documento que, con las firmas de su Secretario Federico F. Monjardín y del Presidente Arturo Frondizi, brinda su posición el 29 de junio de 1955: 

Con referencia a los bombardeos señaló que: 

“… Cientos de civiles que habían sido atraídos al teatro de los sucesos por una convocatoria oficial, fueron muertos o heridos…” 

Es decir que pretendió inducir que no se trató de ciudadanos que transitaban por la zona, sino que fueron convocados intencionalmente. 

En cuanto a las manifestaciones vertidas por el gobierno peronista sobre la responsabilidad de la Marina, el documento indicó que: 

“ … Con una gama de calificativos que va desde cobardes y traidores hasta chiquilines, irresponsables y ambiciosos, la explicación oficial pretende de este modo inculpar a marinos y aviadores que han expuesto su vida, su carrera, su tranquilidad y la de sus familias para asumir la responsabilidad de terminar con un gobierno de fuerza.

EL RÉGIMEN GOBERNANTE ES EL RESPONSABLE. La UNIÓN CIVICA RADICAL afirma que la revolución del 16 de junio es producto del Régimen. Mientras no cese el sistema totalitario que lo caracteriza, subsistirán las causas del estallido. Sólo se evitarán con la libertad…” 

Sobre las medidas de pacificación que el gobierno intentó llevar adelante, el documento señaló: 

“… Calientes aún sus víctimas, el Régimen lanza un llamado a la pacificación del país… Esta pacificación, como aquella conciliación, son otras tantas desfiguraciones del Régimen que quiere usar en su provecho la sangre derramada en las calles de Buenos Aires. Radicalismo y el país quieren que la sangre argentina sirva, como en horas gloriosas, a la causa de la democracia y de la libertad….”

Termina su manifestación expresando: 

“… La Mesa Directiva del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical DECLARA: La responsabilidad de los trágicos sucesos del 16 de junio de 1955 es enteramente del gobierno. El radicalismo reitera su solidaridad con cuantos sufren cárcel, persecución o destierro por defender las libertades argentinas…”. 


Ni una sola palabra sobre las víctimas de la barbarie. 

Los principales responsables de estos hechos que actuaron “en la búsqueda de la democracia” ocuparían lugares de privilegio en el quehacer nacional en los años posteriores. 

Entre algunos de los civiles encontramos a: 

· Miguel Angel Zabala Ortiz, quien se desempeñó como Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno del presidente Illia. 

· Luis María de Pablo Pardo embajador en Chile durante el gobierno de Frondizi, canciller de los gobiernos de facto de Levingston y de Lanusse. Embajador en Suiza en 1976. 

· Roque Carranza Ministro de Obras Públicas en el gobierno de Alfonsín. 

· Adolfo Vicchi embajador en EEUU durante el gobierno de Aramburu 

· Américo Ghioldi embajador en Portugal durante el gobierno de Videla. 


Mientras que los militares golpistas que participaron de esos días de terror, volvieron a mostrar sus “cualidades” democráticas participando en los diversos golpes que siguieron en la vida política de nuestro país. 

· Capitán de Fragata Francisco Manrique Ministro de Bienestar Social durante el gobierno de Lanusse. 

· Contraalmirante Samuel Toranzo Calderón, Jefe del Estado Mayor de la Infantería de Marina embajador en España de la Libertadora. 

· Gral. León Bengoa Ministro de Ejército de la Libertadora. 

· Contraalmirante Aníbal Olivieri, Embajador ante la ONU de la Libertadora. 

· Capitán Osvaldo Cacciatore, Intendente de la Ciudad de Buenos Aires durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Eduardo Emilio Massera, Jefe de la Armada durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Carlos Suarez Mason, Jefe del Primer Cuerpo de Ejército durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Oscar Montes Ministro de Relaciones Exteriores durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Eduardo Invierno Jefe de Inteligencia Naval durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Horacio P. Estrada Director de la ESMA durante el Proceso de Reorganización Nacional. Involucrado en la causa de la Venta de Armas a Ecuador y misteriosamente “suicidado”. 

· Carlos Carpintero Jefe de Logística del Estado Mayor General Naval y Secretario de Información Pública durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Carlos Corti Director General de Prensa durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Máximo Rivero Kelly, Subjefatura de Estado Mayor de la Armada durante el Proceso de Reorganización Nacional. 

· Horacio Mayorga, Responsable de la Base Naval Almirante Zar en 1972 durante la fuga del Penal de Trelew y su posterior fusilamiento y responsable de un Grupo de Tareas de la ESMA.
 

Al principio de esta reflexión señalé que ese día más que matar al Gral. Perón, se intentó matar al PERONISMO. No parece necesario agregar que años después la historia depararía nuevos capítulos oscuros y volverían a intervenir muchos de los mismos actores. 

A pesar de ello, quizás milagrosamente, entre las grietas de la tierra apisonada por las bombas, lentamente el pasto volvería a crecer, inexorablemente como la esperanza… y ese reverdecer se transformaría en militancia y memoria para no olvidar lo acontecido y que permitieron efectuar una completa investigación realizada por la nieta de Juan Carlos Marino, trabajador de la Aduana, muerto a metros del Subterráneo Línea A al caer las primeras bombas y cuyos principales datos han sido utilizados en esta reflexión. 


(*) Contador Público Nacional
Perito de la Deuda Externa Argentina

2 comentarios:

  1. Hoy recordamos una vez mas el criminal bombardeo de Plaza de Mayo.
    Yo soy testigo presencial de como, utilizando arteramente las armas que les habia dado la Nacion, asesinaron cruelmente a muchos ciudadanos totalmente desprevenidos que transitaban por la zona.
    A esos miserables asesinos no se los castigo nunca, es mas, la parte de la derecha mas recalcitrante los recibio como a heroes cuando volvieron del Uruguay.
    El que hoy una parte de nuestros ciudadanos todavia los reivindique nos da la idea de la profunda grieta que existia entonces y que hoy se ha profundizado.
    Aquellos que desdicen su sentido patriotico y nacional pensando bien de esos criminales nunca castigados por su traicion al pais, son los mismos que hundieron a la nacion en la pobreza y en una deuda externa inconmensurable y hoy luchan contra un gobierno que trata de corregir todos los depropositos por ellos cometidos.

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  2. Muchas gracias al Centro de Jubilados Volver a Empezar, testigo de la barbarie y Viva la Patria !!!

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