lunes, 30 de septiembre de 2019

DÍA DE GLORIA EN EL BAR DE RICK, Por Horacio González


Una siempre recordada escena de Casablanca, el más que célebre film de 1942, con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, nos permite una pequeña reflexión sobre la resistencia y el insondable sacrificio de hombres y mujeres insertos en el barro de la historia, como siempre dijo José Pablo Feinmann. La orquestita del bar de Rick no podía tocar cualquier cosa, pues allí vigilaba la policía que respondía al gobierno de Vichy, la administración títere de la ocupación alemana en Francia. La algo tarambana, pero para el caso realmente amenazante gendarmería colonial de Marruecos, vigilaba la ciudad de Casablanca. Allí llega Lazlo, el militante insumiso, como lo llamaríamos hoy. Quiere actuar a toda costa, manifestar en todo momento su oposición, su justo rechazo al régimen de ocupación. Y en el bar de Rick, parándose frente a la orquesta del Café, delante mismo del jefe policial, comienza a cantar la Marsellesa para que el clarinetista, el pianista, el... el recuerdo se me desvanece respecto a quienes eran los otros instrumentistas, para que los músicos, en fin, lo acompañen. Eso no sucede enseguida, pues los ejecutantes del cabaret, dudan. Es lógico que sientan temor aun si se tratase de tocar el himno nacional, porque también había oficiales nazis en el bar, que estaban cantando sus canciones preferidas. Las circunstancias no parecían propicias en ese sospechoso garito de Marruecos.


Pero los músicos miran a Rick, el dueño del bar -como todos saben, uno de las mejores o por lo menos más recordables actuaciones de Bogart. “Rick”, ese hombre que se declara indiferente a todo, solo absorbido por sus floreos y desdichas amorosas. ¿Y que hace el aparentemente impasible Rick? Con un leve parpadeo, un medidísimo cabeceo, indica que sí, que la orquesta puede desafiar al estrafalario jefe policial y a los eufóricos nazis. El jefe policial francés reportaba al ejército de ocupación, pero se cae de francés pícaro y acomodaticio y en su fondo último también está disconforme con la subordinación de La France. Y suena la Marsellesa; los parroquianos cantan, el militante lo cree obra de su desafío a la fuerza de ocupación, de su presencia de ánimo, de su convicción y de su fe a la redención de la patria. Allons enfants de la patrie... un jour de glorie est arrivé...

Rick no hace ningún esfuerzo para otorgarse el mérito, esa emoción de la jornada, él está en otra cosa. Pero cuando las papas queman, en ese momento culminante donde no es posible estar “au-dessus de la melée”, por encima de todo lo importante que pasa, ese momento que se define por un grano de tiempo minucioso y fugaz, allí Rick expone su figura de aventurero envuelto en su romanticismo subrepticio, algo que nunca lo había abandonado. Mantenía apagadas, puestas en silencio, las virtudes del resistente. La gloria se la deja al militante, cuyo papel no era apenas ingenuo o subalterno. Es cierto que Lazlo, el militante, se creía iniciador de toda la escena. Pero los hechos se habían producido por una señal microscópica de Rick. Sin embargo, sin la mecha ostensible agitada por el militante, Rick tampoco hubiera actuado. Una acción --la del melancólico aventurero desarraigado-- se sobrepone a la otra, la del militante afiebrado y convencido. Ambos se necesitan mutuamente, así como ambos querían a la misma mujer. Los dos eran uno solo.

Es que el par aparentemente contradictorio entre aventurero y militante, propagado pero no inventado por Sartre, sigue teniendo vigencia para pensar las arduas cuestiones de la decisión política. Es cierto que el film Casablanca es una historia de amor al servicio de una propaganda en tiempos de guerra, pero como sabemos, ha trascendido misteriosamente todos sus motivos originales. Por eso no es menos cierto que plantea la cuestión siempre fundamental sobre una pasión íntima en medio de una conflagración bélica general. ¿Entonces qué lado de las emociones básicas triunfa, la memoria amorosa o el sacrificio patriótico? Este es hoy un problema de nuestra actualidad. La palabra aventurero no tiene buena fama en la política, sería el que no aprecia las condiciones que impone la realidad histórica y bordea la gratuidad de su heroísmo personal. No hay que dejar de mencionar su inevitable carga peyorativa, pues al aventurero lo rodea la modesta fama del oportunista. El militante, en cambio, no da pasos inesperados, está integrado a una organización y su libertad la obtiene de la necesidad de su relación con el grupo. La libertad del aventurero es más amplia, pero no conoce su amplitud, pues ella precisa ser siempre contrastada con el ámbito común, con la rutina de las instituciones, de las que Rick está ausente.

Lo cierto es que siempre habrá militantes de tales o cuales resistencias a lo injusto de los poderes que se creen perennes. Aunque no es vano señalar la necesaria aparición de la pepita de oro del aventurero, el personaje inesperado que saca los hechos de su rectilínea y adocenada acumulación. Por eso, una visión sobre el presente momento nacional, en un relámpago apenas perceptible, nos aconseja ver al militante con la chispa del aventurero y a éste con el brillo del militante. Es una fusión, cuanto menos, artística. Un arte de pequeños signos, de rápidas centellas que solo comprende el ojo avezado. Si el militante no se exhibiera en su identidad pública y concreta, no se hubiera iniciado la tensión musical a la que muy pronto se entregaría la orquestita del bar. Sin el invisible guiño del aventurero, esa tensión nunca hubiera estallado en la ejecución vital de la Marsellesa. En el militante habita el ciudadano dispuesto a dar su parte para generar el día de felicidad pública y justicia realizada. En el aventurero reside el deseo de romper la insípida continuidad de los hechos con una inesperada invención artística. Van de la mano el militante, el ciudadano, el aventurero y el artista, cada uno lleva el rostro del otro y todos llevan el rostro de los pobres, los que esperan que ya mismo se corte en dos una historia tenebrosa para apartar el segmento abominable.


El día en que aquí se produzca ese corte ya está próximo, no tendrá la resonancia teologal del oscuro día de justicia sobre el que escribió Walsh, pero en nuestro país posee fecha insigne en el calendario. Será el 27 de octubre de 2019, día en que cantaremos nuestras canciones sobre las demás canciones. Son las mismas que en todo lugar y que en toda historia festejaron esa clase de días, ese memorable e irreemplazable momento donde una página de vileza se da vuelta empujada por el viento de la historia y el aliento de infinitas voces. Se escucharán entre nosotros, como las que se escucharon en ese momento en la lejana y ensoñada Marruecos, en el bar de Rick.

martes, 24 de septiembre de 2019

CARTA BLANCA A LA TORTURA, Por Frei Betto


El presidente Bolsonaro homenajea, como a un héroe nacional, a uno de los más notorios torturadores de la época de dictadura militar, el coronel Brilhante Ulstra.

Más grave que lo que dice Bolsonaro es lo que hace. En junio firmó un decreto que eliminó los puestos del Mecanismo Nacional de Prevención y Combate a la Tortura. Siete peritos, encargados de monitorear las violaciones de derechos humanos, fueron despedidos. Su actuación pasó a ser consentida como “actividad no remunerada”.

Aunque el Mecanismo sigue existiendo formalmente, los peritos perdieron su condición de funcionarios públicos. Teóricamente, pueden realizar la función de fiscalización sin recibir una remuneración. Aun así, los peritos continuaron su trabajo durante dos meses, vinculados al Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos. Hasta que la ministra Damares Alves, que se dice cristiana, decidió limitar la entrada de los peritos al edificio del ministerio.

El 2 de agosto, la secretaria de Protección Global del ministerio determinó que el acceso de los peritos al edificio comenzaría a controlarse. Cada uno debía solicitar permiso de entrada cada vez que tuviera ese propósito. El uso de oficinas estaría sometido a una solicitud previa, y estas podrían no estar disponibles.

En el interior del edificio, los peritos perdieron el acceso al sistema electrónico, A sus asesores técnicos se les asignaron otras funciones. Así, el gobierno le amputó los brazos y le cegó los ojos al equipo oficialmente encargado de evaluar las denuncias de torturas.

Todo ello significa querer obstaculizar en Brasil el combate a la práctica de la tortura, considerada un crimen infame, no sujeto a fianza e imprescriptible en la legislación brasileña. El Mecanismo, creado en 2013 debido al compromiso asumido por Brasil con la ONU, se dedica a investigar violaciones de derechos humanos en instituciones de privación de libertad, como presidios, hospitales y clínicas psiquiátricas.

El 12 de agosto, la Justicia de Río de Janeiro suspendió el decreto presidencial que eliminaba los cargos del Mecanismo. Una medida preliminar firmada por el juez Osair de Oliveira Jr. del 0 Distrito Federal, indica que los peritos deben ser reintegrados a sus cargos remunerados.

Lam ministra Damarez Alves, que se dice cristiana, consideró errada la decisión de la Justicia de Rio y aseguró que el gobierno apelará. “No puedo darle empleo a todo el mundo”, afirmó. “La ley no nos obliga a emplearlos. La ley nos obliga a mantenerlos en nuestra estructura y, siempre que sea preciso, a que se les llame para un trabajo específico de combate a la tortura”. Declaró también que seguirían recibiendo pasajes aéreos y dietas diarias cuando fueran llamados a prestar sus servicios.

Según el informe de la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro, divulgado el 2 de agosto, uno de cada 25 presos que pasan por una audiencia denuncia haber sido torturado. ¿Y cuántos no lo denuncian por miedo a las represalias? Entre agosto de 2018 y mayo de este año, el Núcleo de Derechos Humanos recibió 931 comunicaciones de torturas. De las víctimas, 153 eran menores de edad. Entre las agresiones físicas y psicológicas descritas por los presos se destacan los golpes y las bofetadas, la colocación de un arma en la cabeza, los culatazos, las amenazas de muerte, los shocks eléctricos, la asfixia, las violaciones.

Lamentablemente, hay quien argumenta (y también se dice cristiano”: “¿Y lo que les hicieron a sus víctimas?”. Ahora bien, si vamos a adoptar la Ley del Talión, rasguemos la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución, suprimamos las leyes y los tribunales, erijamos el odio, y no el amor, como principio básico de esta colectividad, que no merece los calificativos de humana y civilizada.

Resulta oportuno recordar, para aquellos que se dicen cristianos, que Jesús fue torturado y condenó rigurosamente a quienes no ven al prójimo como templo vivo de Dios que jamás debe ser profanado.


Frei Betto es autor, entre otros libros, de Minha avó e seus misteriore (Rocco), su obra más reciente

Traducción de Esther Perez

Copyright 2019 – Frei Betto - 


QUIÉN ES FREI BETTO

El escritor brasileño Frei Betto es un fraile dominico. conocido internacionalmente como teólogo de la liberación. Autor de 60 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco, memorias, infantiles y juveniles, y de tema religioso en dos acasiones- en 1985 y en el 2005 fue premiado con el Jabuti, el premio literario más importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores. 

Asesor de movimientos sociales, de las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida política del Brasil en los últimos 50 años.







lunes, 16 de septiembre de 2019

PLAN DE LOS CONSERVADORES PARA DESBANCAR A ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR , Por Heinz Dieterich para Vagos y Vagas Peronistas


El Plan 

Las Fuerzas Anti-AMLO pretenden desbancar al gobierno de la 4ta Transformación en las elecciones intermedias federales del primer domingo de junio del 2021, cuando se van a cambiar trece gubernaturas y todos los diputados federales y locales. Para lograr tal objetivo existe una Estructura de Poder Anti-AMLO (EPAA) de facto, que en un su mayor parte es deliberada-intencional –es decir, responde a la defensa de intereses establecidos– y en menor medida, quizás en un diez por ciento, es situacional-oportunista, que aprovecha coyunturas imprevistas. La agresión es configurada como una guerra de dos frentes, con las batallas decisivas en la economía y el control psicológico de la población. El campo de batalla escogido para la economía es el Sureste, y el de la manipulación mental de la población, la cotidianidad. La base científica del ataque es la Teoría de la Identidad Social Social (Social Identity Theory) de los sicólogos sociales británicos Henry Tajfel y John Turner, y el método de operatividad escogido es una red. Es decir, una serie de nodos con alta conectividad, cuyo alcance es nacional e internacional. En los próximos 22 meses de esta Guerra de cuarta generación entre los dos Bloques de Poder en pugna, se decidirá el destino del proyecto de la 4ta Transformación y del país. En buen romance ¿cuál de los fuerzas se queda con el gobierno de México? 


Estructura de Poder Anti-AMLO 

Los componentes principales de la Estructura de Poder Anti-AMLO son evidentes. No es posible mencionarlos a todos –parece que la Red Vanguardia de Científicos en Apoyo a AMLO trabaja ya en ese campo– pero, entre los más importantes, se encuentran los siguientes. Los mercaderes del ambientalismo, indigenismo, derechos humanos y la mujer demagógicos, que hay que diferenciar de los auténticos luchadores que procuran avanzar las justas causas de esos sectores sociales. Esos mercaderes han convertido dichas causas en franquicias, con las cuales lucran en el mercado de poder nacional. La institución jurídica de la Ley o Juicio de Amparo, que nació históricamente de los proyectos separatistas de Yucatán, es otro obstáculo gigantesco en la vía de modernización del país. Ratificado por el liberalismo progresista del Siglo pasado, como institución constitucional protectora de los ciudadanos frente a abusos del Ejecutivo, ha involucionado de una institución progresista a un instrumento de justicia de clase, un fuero, para los acaudalados y poderosos. Las cúpulas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), la mayoría de los medios de “comunicación”, un sector poderoso del Gran Capital y una intelligentsia mediocre y cooptada, cuyo silencio ante el choque de los dos bloques es el intento chantajista de quedarse con sus prebendas cacicales, son otros nodos de la red Anti-4ta Transformación. 

Si la lealtad de los miembros del Congreso y sectores de la heterogénea alianza Morena –ante una eventual crisis– sería férrea es, por supuesto, otro componente digno de analizar. 

La Batalla por el Sureste 

¿Qué función tiene el reciente comunicado del EZLN contra Andrés Manuel López Obrador, que anuncia el control de 11 territorios pertenecientes a 8 municipios de Chiapas, que se sumaron a las más de 32 zonas zapatistas existentes?, me preguntó recién un importante medio internacional. “Destruir a la 4ta Transformación”, le contesté. “¿Por qué dice esto?” Porque la batalla socio-económica decisiva del 4 por ciento de AMLO se da en el Sureste. Y, en un contexto geopolítico, hay un proyecto subyacente de separatismo. ¡Explique!, me dijeron. Aquí va la explicación. 

La Batalla por el Sureste: el 4% 

El éxito o fracaso de la 4ta Transformación depende de que la economía mexicana crezca anualmente al menos cuatro por ciento. Tal meta es alcanzable con una política desarrollista keynesiana, cuyos detonadores macroeconómicos inevitablemente tienen que ser los megaproyectos. Sucede, que todos esos proyectos –con excepción del aeropuerto de Santa Lucia– se encuentran en el Sureste: la refinería de Dos Bocas, el corredor transístmico y el tren maya. Si se bloquea la inversión estatal-privada en esos polos de desarrollo, la economía nacional se estanca y el presidente tendrá que renunciar o será derrotado en las elecciones federales del 2021. Este es el significado económico-político estratégico del comunicado. Sin embargo, dejar el análisis en este nivel significa subestimar los dotes estratégicos del Sub Marcos, hoy Galeano. “Marcos” obviamente no tiene la más mínima idea de la ciencia militar. Pero, esto no quita que es un talentoso propagandista y estratega político al servicio de los poderes fácticos, al menos desde las elecciones del año 2012. Y gracias a Trump, Groenlandia, la historia y la revolución de color, ahora se entiende el trasfondo de su proyecto político en el Sureste. 

La Batalla por el Sureste: Groenlandia 

En las últimas declaraciones de la cúpula “zapatista”, se ha llamado al Presidente, quien fue elegido por 56,611 millones de mexicanos (53.19% de los votantes), “el nuevo capataz en México”; “el probable demente”; “el actual ejecutivo federal (que) padece de sus facultades mentales”, que viene a enfrentarnos, a “nosotros los pueblos originarios y en especial a nosotros, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional para hacer sus porquerías de Tren Maya” y su “política gubernamental destructora de la comunidad y la naturaleza.” Nice, a la altura ética y linguística de los tweets de Donald Trump. Pero, lo importante es la conclusión: “No aceptamos” las “porquerías” de López Obrador. ¡Gracias! Ya salió la mano peluda detrás del angelical proyecto de defensa de los pueblos indígenas. Y Trump nos ayuda a entender con su pretendida compra de Groenlandia esa jugada geopolítica “zapatista”, esa nueva estafa maestra geoestratégica separatista. 

Trump ha entendido que perdió la guerra contra China y que tiene que ampliar el poder territorial y demográfico del Imperio para poder competir en el futuro sistema mundial con el Reino del Medio. El monroeismo fragmentador con operadores como Bolsonaro, Moreno y Macri, es la receta de éxito de ese irredentismo (separatismo) reaccionario basado en el etno-nacionalismo. Una operación irredentista-separatista en el sureste mexicano obviamente coincide plenamente con los intereses geoestratégicos de Washington y tiene considerables probabilidades de éxito. Más, cuando se consideran los antecedentes históricos de ese tipo de operaciones imperiales, como la compra de Luisiana a Francia, la Florida a España y Alaska a Rusia y la separación de Panamá de la República de Colombia. Y, más aun, cuando se puede vincular con los antecedentes independentistas del Sureste (Constitución de Yucatán, 1841); el intento de comprar Baja California y usurpar el Sureste con el Tratado McLane-Ocampo, (1859); y la actual campaña mundial estadounidense del chovinismo etno-nacionalista en Europa (Brexit) y Hong Kong. 

Juicio de Amparo 

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha calificado de sabotaje legal los amparos interpuestos por la construcción del aeropuerto en Santa Lucía y dice estar sorprendido de que existan 80 amparos para impedir su construcción. Hablando en buen romance dijo, que “Son tácticas dilatorias, chicanadas, para que no se haga o demorar la obra”. Tiene razón. Es parte del intento de destrucción económica de la 4ta Transformación mediante la justicia clasista reaccionaria. Y no es aventurado afirmar, que si no se logra reformar a fondo la Ley del Amparo, la meta de crecimiento del 4 por ciento no se podrá lograr. Mientras que la involución de esa institución decimonónica progresista hacia la corrupción institucionalizada del Siglo 21 es evidente, el aspecto subyacente a analizar es la economía política de la institución. Abogados y jueces cuestan dinero, y mucho dinero. ¿Quién puede costear, entonces, los 80 amparos que menciona el presidente? 

Los Cinco… 

La conciencia de la gente, que es el segundo campo de batalla decisivo, también está bajo ataque. Al carecer el gobierno de sistemas de defensa cultural y comunicación adecuados frente al poderoso bloque de agresión; sin apoyo de una vanguardia nacional; con el Instituto de Formación Política de Morena en stand by, y sin centros de pensamiento estratégico-táctico de calidad (think tanks), es de esencial sentido común preguntarse, si la 4ta Transformación mexicana triunfará o si compartirá el destino de Lula en Brasil, Kirchner en Argentina, Chávez en Venezuela y Correa en Ecuador. 

Con el ánimo de sumar fuerzas en apoyo de este gran proyecto histórico y su líder popular, proponemos complementar el trabajo de base y el trabajo científico con el poderoso modelo comunicativo estadounidense de Los Five, de Fox News. Cada noche se reuniría un penta-equipo de comunicadores natos como Tatiana Clouthier, Epigmenio Ibarra, Carmen Aristegui, Carlos Mendoza Aupetit (Canal 6 de Julio) y Guillermo Favela (exsubdirector de Estudios Churubusco y exdirector editorial de El Universal), para discutir en horario estelar las noticias trascendentes del día. Cada uno de ellos asume un día la moderación. De esta manera, se retroalimenta y profundiza diariamente el impacto de Las Mañaneras, en un ambiente interactivo fresco y creativo, muy diferente a las mesas acartonadas y aburridas que se ven hoy en la tv. 

A ganar la batalla… 

La 4ta Transformación debe dar un salto cualitativo en su política actual. Si no, probablemente perderá las elecciones de junio del 2021. Es decir, el país podría amanecer con un presidente popular en funciones, y una mayoría del Congreso en contra. Ese peligro es fácil de entender, cuando se deja de mirar las cifras de popularidad del presidente, para fijarse en los datos de popularidad de los gobernadores y alcaldes. Entre ambos existe un abismo. 

El salto cualitativo para defender el proyecto y garantizar un futuro democrático y progresista para México, debe resolver tres problemas centrales simultáneamente: 1. Hacer eficiente el trabajo del Estado. 2. Convertir a Morena en una fuerza organizativa y de orientación eficaz, en íntimo contacto con las masas y dentro de las líneas generales de la 4ta Transformación. 3. Ante el bloqueo de la casta dorada, construir think tanks de nivel mundial. 

Resolver esas tres tareas urgentes sobrepasa la fuerza gestora de cualquier líder y, tampoco resultará de las inertes burocracias partidistas, académicas y estatales. De ahí, que la creación de los think tanks de pensamiento patriótico-científico, al igual que la organización de comités de base para realizar el trabajo con las masas, tiene que ser iniciativa de los sectores patrióticos, de los fabulosos cuadros jóvenes del país que empujaron el cambio, de la reactivación de viejos luchadores progresistas con experiencia de vida y militancia, y de los gobernadores con visión estratégica. 


¿Alcanzará el poco tiempo que queda para que el país logre la victoria y consolide su futuro en el 2021?

martes, 10 de septiembre de 2019

CULPA Y POLÍTICA, Por Horacio González



Podemos afirmar que las grandes tradiciones políticas evitan asociar culpa y política. ¿Pues no es la sombra terrible de Maquiavelo la que nos hace sobrevolar esa asociación? ¿Incluso para negarla? Cuánto más, si el florentino trató de mostrar el crimen en las esferas de poder como el prolegómeno de un horizonte de orden. Sin embargo, el modelo de político recomendado por pensamientos un poco más convencionales que los de aquella figura trascendente y ubicua del siglo XVI, siempre deseará asumir su opción de hierro. Sabe que vive un drama, entre la responsabilidad y la convicción, entre el caos violento y la locura creativa, entre la vida enlutada y el bullicio de la plaza. Y también, entre el tiempo y la sangre. Entonces el político tiene que elegir o confundir su conciencia en la trituradora de esas opciones. Sabemos que cualquiera de estas alternativas corresponde a tramos conocidos de la historia nacional. Y sabemos también que lo que se elige siempre carga porciones de lo que se quiere evitar. Quien se dedica a la política no debe buscar éxitos, sino en primer lugar comprender estas disyuntivas. Al tenerse en cuenta esta perspectiva ética, todo lo demás llega.

Pero hay algo inquietante que el verdadero político nunca hace. Poner la culpa fuera de sí. Su honra es la de cargar con faltas, negligencias y omisiones que, en tal caso, no proyecta fuera de sí. Un hombre o una mujer de esta talla nunca se halla fuera de sí. Sabe meditar sobre sus abandonos y sus imperfecciones. Pero veamos ahora. En este momento atravesamos una sorda discusión en torno a la caída y la culpa, ambos conceptos de remoto origen religioso, cuanto menos sacerdotal. Desmintiendo los grandes ciclos políticos donde la acción humana quiere apartarse de la noción de culpa, el macrismo --sus representantes mayores, Macri, que da nombre al sórdido grupo, más los derrames bufos de Carrió--, lanzan una serie de amorfos dicterios e insolencias provocativas, que intentan introducir una extrema noción de culpa en el movedizo presente del país.

El movimiento torpe pero peligroso que realizan es fácil de rechazar. Porque intuitivamente lo interpretamos como el recurso de un hombre oprobioso, que en su núcleo profundo de caprichosa destructividad, quiere desviar y atribuir a otros el origen de los males que ha provocado. Los dirige hacia la figura de aquellos que se le oponen con verdaderas evidencias de triunfo. Los que quieren disolver esos males son acusados de provocarlos. En estas condiciones, que al movimiento de los justos que recorre el país se le endilgue una infracción electoral --precisamente por ganar unas elecciones develadoras--, podemos considerarlo el precio de una épica. Es que la absurda injuria que recibimos de unos papanatas, en estos mismos momentos configura la epopeya electoral del reconstituido pueblo argentino. La imputación de culpa o de desorden, a lo que es un insinuante gesto de salvación moral e intelectual, compone una situación nueva. Acusar a quienes triunfan electoralmente de ser causantes de las rajaduras crecientes de un plan económico que siempre combatieron es ridículo en su forma conceptual. Pero con pegajosas hilachas de chantaje moral en su superficie fallida.

Cuidado con ella, pues lanzar acusaciones a otros por las responsabilidades que de veras debo sentir como propias es un conocido recurso de la conciencia degradada, hecha trizas. Así es la conciencia pública e íntima del macrismo. Es la que se exime a sí misma de los daños producidos, haciendo excepciones beneficiosas para su destrozado interior. Estas incongruencias solo pueden salir de una corriente tortuosa de la conciencia. Para excusarme de las averías que cometo, debo enceguecer una zona muy amplia de mi discernimiento, y de no caer en el cinismo profesional, solo puedo convertirme en un aturdido personaje. Ofuscado por los aullidos rencorosos de mi corazón. El macrismo se ha convertido así en la máxima expresión de la grave alienación de una fracción de dirigentes de una elite financiera que crecieron a la sombra del estado, de las concentraciones comunicacionales y de un señoritismo que se jactaba de la amistad con jugadores de fútbol y del festejo de cómo la globalización hería a las deterioradas tradiciones comunitarias y sociales. Pero es en ellas que seguía latiendo el “no puede ser” y el “a pesar de todo”, pues con eso nos recobraremos.

Ellos tenían vida de ganadores, pero ahora, demudados, conocen lo que es la tragedia y la comedia, y a ambas las representan mal. A la primera, sin la gravedad correspondiente. A la segunda, con lloriqueos tramposos en un notorio balcón. Por eso es de gran magnitud la maniobra que pone la culpa del desastre de ellos, precisamente sobre los que vienen a sacarnos de tal desastre. Este firulete de arlequines fracasados, aún puede enturbiar la discusión pública. Y así, resguardar las ya insustentables posiciones del gobierno que solo se reúne para calcular y arrojar con desdén sus sermones culpabilizadores. Ignoran la tragedia colectiva que generaron, alentados por una última legión de coraceros, a los que les hablan con el estilo de ternura amenazante creado por las performances de Luis Brandoni.

¿Pero acaso no parece fácil resolver la cuestión de la culpa a través del simple expediente de dirigir la mirada a los que gobiernan? ¿No fueron ellos con sus oscuros lazos con las finanzas mundiales, los que contrajeron los desaforados empréstitos? ¿Por qué pueden negar entonces que la responsabilidad esté localizada en su propio vientre temblequeante, para situarla en los ganadores de las elecciones que se expresaban en contra de ese mismo desbarajuste económico? Quizás porque un encadenamiento de efectos visibles, ya sean superficiales, rudimentarios o frívolos, produce un movimiento observable que se clava sobre la piel rasa de los acontecimientos. Y es en ese ilusionismo, como el del electrocardiograma del dólar, donde muchos pudieron creer que en la tranquilidad de los llamados mercados y en el sosiego de los movimientos bursátiles (¿pero alguna vez existió eso?), residía la suerte de las vidas golpeadas. Es que esas abstracciones financieras producen efectos con cierto sesgo antropomórfico. O sea, el mercado convertido en un ser que respira, siente y habla por nosotros. Nos portamos mal y nos castigaban como Dioses del Riesgo País, enfurecidos, sacudiendo sus pensamientos, hechos de cálculos sobre bonos, intereses y precios futuros del dinero. El macrismo nada sabe de los suplicios de Tántalo o Sísifo, pero con la misma arbitrariedad de los venerables dioses antiguos, creía que los que sufrían lo hacían por amor a ellos y que los que resistían sus planes traían un mensaje de inestabilidad social.


Su póstumo tramo los llevó a soñar la eliminación de la parte más elocuente del cuerpo electoral de la nación, si este no les confirmaba sus actos de marionetas impunes. Fingieron estar dentro de la vida política, hablaron de república y mentaron el pluralismo, sin olvidar muchos otros ítems del elenco de virtudes enumeradas por los nuevos Montesquieu o Tocqueville, esos profesores de “management and human behavior” que arruinaron buena parte de la lengua política del país. Y así consiguieron arribar a la idea de culpa. Si los patriotas del siglo XIX tuvieron angustia, los pueblos del siglo XXI debían tener culpas si no se avenían a una nueva ética salida de los laboratorios de franquicias que fabricaban a los políticos de la nueva era, hombres y mujeres expelidos en cadena por la coalición mediático, comunicacional y judicial. Solo había que aprender a hablar con susurros babosos y masticando frases aprobadas por el manoseo de un cuerpo de consultores en “psicología de masas”, ahora llamadas neurociencias o cualquier otro rótulo al paso.

Las palabras de Macri parecían una secreta respiración que empañaba con su aliento baboso todas las fugaces conversaciones de la ciudad. Eran como un tambor de gas a punto de explotar en cualquier vivienda, una patada policial salida desde el Estado para voltear a los que arrastraban su penuria por la ciudad. Pero eso no va más, una nueva elección confirmará que a último momento nos apartamos del abismo, no solo cuestionando un plan económico sino las fórmulas oscuras que se emplearon para legitimarlo. Y se acabarán las disquisiciones exculpatorias del gobierno, que decía protegernos con el mismo plan con el que nos amenazaba. Se hizo añicos el achatado sueño de desprenderse de la historia argentina, que por cierto nos reclama que retomemos sus caminos embarrados y sus huellas agitadas. Entonces se producirá un indefinible sentimiento, el retorno del país, ese mismo país al que se quería hacer cargar con una mácula forajida, solo por haber querido redimirse con un alegre cantar de gesta. 

jueves, 5 de septiembre de 2019

EL HIPOPÓTAMO RUBIO, Por Lido Iacomini para Vagos y Vagas Peronistas


En medio de un mundo en conflicto permanente, la distensión producida por el retiro de las tropas norteamericanas de Siria y Afganistán puede parecer una nota de color. Casi acostumbrados a la ampulosidad derechista, cuasi berreta, del presidente norteamericano Donald Trump, al progresismo le resulta dificultoso entender que la gran potencia imperiailista del norte se repliega. Lentamente, pero se repliega.

Como un gran hipopótamo torpe y desdentado, Trump intenta salir del barro agitando arrogante su jopo amarillo. Un presidente disruptivo y mentiroso son los calificativos que constituyen el eje de la llamativa embestida del New York Times en busca de su destitución. El virulento editorial antiTrump de Thomas Friedman (Premio Pulitzer y editorialista estrella del NYT) se produce poco despues de la determinación presidencial de retirarse militarmente de Siria y disminuir drásticamente la presencia en Afganistán. Las protestas de sus socios de la OTAN no se hicieron esperar, incluidas las de Macrón. De esa manera los "demòcratas liberales" se revelan como los más feroces perros de las guerras.

Pareciéramos estar ante un momento bisagra, el comienzo de un repliegue estratégico del dominio imperialista norteamericano. Quizás el asentamiento convulsivo de un nuevo equilibrio mundial, considerando la potencia alcanzada por la alianza chino-rusa, emerge a la consideración publica mundial, legitimándose politicamente.

Mientras tanto, el hipopótamo torpe hizo trizas medio gabinete haciendo estallar la conducción de su estructura de defensa incluido su Secretario Jim Mattis, alcanzando sus esquirlas a la cabeza de la Reserva Federal. Trump vocifera estentóreamente por derecha mientras abjura en los hechos del expansionismo y muestra que cumple sus promesas preelectorales pacifistas. Para colmo logra alcanzar los objetivos de reactivación y el descenso de la desocupación. Los demócratas trinan de horror. Debemos reconocer que comparando los fines de año del 2017 dónde aún resonaban fuertes los tambores de la guerra y las bombas que las fuerzas aéreas de la OTÁN descargaban sobre Siria y las amenazas destempladas de Trump contra Corea del Norte que presagiaban cruces de misiles intercontinentales cargados no precisamente de margaritas, con este fin de año 2018 post G20 y ciertos alardes de distención, el panorama es tibiamente más alentador y se permiten esperanzas moderadas.

No debemos olvidarnos de Bolsonaro. La retirada estratégica norteamericana pretende ser ordenada o en todo caso de una desprolijidad planificada. La doctrina Monroe al mando, indica que América debe ser para los norteamericanos y el repliegue yanky no corre para nuestro
continente: acá la reconstrucción
del patio trasero del imperialismo y sus reservas naturales, el petróleo y gas venezolanos y bolivianos, el paraíso amazónicos, el litio y el agua argentinos y la gran reserva estratégica antártica. Riquezas suficientes para su sustentabilidad de gran potencia, agazapados hasta la reconquista de su eterna aspiración. América first.

Sim embargo el momento bisagra no presupone un proceso ulterior definido. Por el contrario, al menos para este lado de la grieta internacional, la del capitalismo en su etapa neoliberal, los caminos no aparecen despejados. El retroceso hacia el fordismo productivo que pareciera anidar detrás del gran jopo, es un anacronismo histórico y la globalización no está solamente asentada por la financiarización producida por la sobreacumulización capitalista, sino empujada por las sucesivas revoluciones cientifico técnicas y el arribo arrollador de la digitalización y la robotización.

Los problemas del trabajo humano, que se planteara embrionariamen Carlos Marx, adquieren nueva relevancia y dimensión. ¿Puede asimilar el capitalismo la solución a los problemas de la desocupación en vasta escala?

Se ha dicho, a veces con cinismo y muchas veces con ironía y también decepción, que los marxistas hemos profetizado ciclicamente el fin del capitalismo y ciclicamente defraudado esa esperanza y ambición. Cierto. ¿ Porqué sucedió? Sin poder responder con certeza esa pregunta ineludible intentarlo tiene su miga y merece nuestra observación.

(")Miembro de Participación Popular (E. Jozami) y de Carta Abierta donde coordina la Comisión de Asuntos Internacionales

lunes, 2 de septiembre de 2019

AMLO ESTORBA LA ACUMULACIÓN DE CAPITAL. AVANZA DESESTABILIZACIÓN CONTRA ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, Por Heinz Dieterich para Vagos y Vagas Peronistas



1. Transformación sin defensa cultural 


El hecho, de que el debate público sobre la desestabilización de la 4ta Transformación de México se inició a más de un año de las elecciones de Julio 2018, con una publicación de Canal 6 de Julio ("golpe blando contra AMLO", C. Mendoza Aupetit), demuestra fehacientemente, que en México no hay think tanks, ni partidos políticos, ni universidades a la altura del desafío político, que presenta el proyecto político encabezado por Andrés Manuel López Obrador. La nación azteca, como el resto de América Latina, no tiene un sistema inmunológico científico-político capaz de vencer a la subversión conocida como la revolución de color. Esto es tanto más sorprendente, cuanto que -- además del sentido común-- múltiples paradigmas científicos indican con alta probabilidad, lo que va a pasar. 


2. Newton, Darwin, Weber ante la subversión 


La Tercera Ley de Newton, que se refiere al principio (dinámica) de acción y reacción, contiene toda la sabiduría necesaria para entender la lógica transformacional en los procesos mecánicos del universo. Actioni contrariam semper & æqualem esse reactionem, escribió el genio de la física clásica hace tres siglos: con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria, es decir, igual de magnitud, pero de sentido contrario. 

Charles Darwin, el gigante de la intelección de sistemas biológicas, entendió, que los entes vivos y sus habitats son equilibrios frágiles, dominados por los más "adaptados" (fittest). La sociedad de clase es un prototipo de esa realidad darwinista y los registros históricos son los annales negros de los vencedores, incluyendo los intentos de regime change de los animales más colmilludos. Hoy los presenciamos en China, Irán, Corea del Norte, Cuba, Brasil, Argentina, Ecuador y Nicaragua, entre otros. Por supuesto, en esa cadena hay que integrar a la incómoda 4ta Transformación de México, pese a que no hay conciencia nacional sobre el hecho. México dispone de un museo de las intervenciones, pero no tiene software ni sujetos cognoscitivos para analizar la realidad actual. 

Max Weber, cofundador de la sociología moderna, enfatizó el concepto de las consecuencias „no-intencionales del actuar social", siguiendo las huellas epistemológicas de Marx, Engels y Lenin, que conceptualizaron el fenómeno como la dialéctica de la praxis. Lo esencial de la realidad cósmica, en lo que todos estos genios científicos coincidieron, era la conciencia de que el universo es interactivo y en constante movimiento. Y que, por tanto, toda acción genera una reacción, cuya contradicción y dinámica resultante determina la situación del futuro. En sistemas dinámico-complejos, como son las sociedades de clase humanas, el futuro es la extensión no-linear del presente. 


3. Prever el futuro para dominarlo 


Prever el futuro para dominarlo, es la tarea de una política cientificamente fundamentada. ¿Como se explica entonces, que con miles de físicos, biólogos, sociólogos, politólogos en las universidades y partidos políticos mexicanos, esos profesores no se hayan organizado para defender --desde su conocimiento profesional de la realidad contradictoria y la subversión-- el único proyecto histórico viable que le queda al pueblo de México en la actualidad? O, también, ¿por qué las escuelas y facultades de periodismo no hacen análisis cuantitativos de contenido de los periódicos más importantes y los publican cada semana, para que sus estudiantes aprendan algo de metodología científica y la sociedad civil disponga de un metasistema democrático-científico de evaluación de los poderes fácticos de „comunicación" y sus intereses y políticas reales? 


4. Los medios de "comunicación" 


En este momento, la agresión más peligrosa viene de las empresas capitalistas, que por alguna razón inexplicable se llaman medios de "comunicación". Habitualmente, cuando el ciudadano ve un periódico, lo califica de "izquierda" o de "derecha", por ejemplo, La Jornada o Reforma. Esto, por supuesto, es el primer grave error de procedimiento analítico-cultural. Los periódicos no son, en primer lugar, entidades ideológicas, sino empresas mercantiles, cuya razón de ser consiste en acumular ganancias. 

El segundo error común es pensar que la mercancía principal del periódico es la noticia. De hecho, su mercancía principal es el poder de lo que en las redes sociales se llama influencers. En buen romance, su capacidad de influenciar a la opinión pública mediante la promoción, supresión o relativización de datos. 

El tercer error analítico radica en pensar que los dueños de los periódicos viven del precio de venta de su mercadería. Su talón de Aquiles radica en el hecho, de que el precio de mercado de su mercancía cubre a lo más el 35 por ciento de sus costos. De ambos imperativos se deriva el hecho, que la política editorial siempre depende de los intereses de uno o varios de los siguientes poderes fácticos: los propietarios del medio, el Estado o el "mercado", es decir, el gran capital privado. El mito de una línea editorial independiente o neutral u objetiva, mito que promueven los mismos diarios, no es más que una ridiculez. 

La cuarta falacia de percepción pública del quehacer periodístico es la idea de que haya democracia en los diarios. Como en toda empresa, existe una jerarquía de poder que decide la praxis del medio. Si a los lectores les interesa saber, quiénes son los decisores de esa estructura dominante, basta con que vean el colofón del periódico y se informan sobre los accionarios o dueños de mayor capital de la institución. No hay democracia, sino jerarquía en todo o, como dijo AMLO recientemente en referencia a ciertas universidades, cacicazgos. Por eso, la selección y colocación de "noticias" y la contratación de comentaristas y editorialistas, no responde a un patrón aleatorio o una muestra representativa de las principales fuerzas de la nación, sino a los intereses de los decisores capitalistas. No es "All the news that´s fit to print", como dice el lema de The New York Times, sino "All the news that´s fit to sell". 


5. AMLO estorba la acumulación de capital 


Para hacer ganancias y acumular capital, los diarios buscan, como cualquier otra empresa mercantil, nichos para realizar su mercancía y preservar la tasa de ganancia -- y los lucrativos ingresos de sus nomenclaturas. Cuando AMLO implementó la política anti-corrupción interfirió con este circuito de acumulación de capital entre medios, grandes corporaciones y sociedad política, y prodújo la ira de los mandarines mediáticos. Esta es la razón principal, por la que hoy día los periódicos de "izquierda" y de "derecha" golpean incesantemente y demagógicamente la política de la 4ta Transformación. Quieren "el chayote", en palabras del presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo. El decano de la política mexicana no tuvo empacho en decir públicamente, que cuando llegó a la Cámara se encontró con una lista de cien periodistas a los que se les daba dinero, y puso como ejemplo, que un diario de circulación nacional, donde tiene grandes amigos, lo empezó a atacar cuando ya se no repartían esos "chayotes". Los periodistas "vinculados amistosamente conmigo también se me echaron encima, y puedo dar los nombres, pero si quieren les digo el medio: se trata del gran diario amigo mío que es La Jornada". 


6. El arte de la manipulación 


Hay múltiples formas de adecuar la mercancía de los influencers a los intereses de acumulación de capital y de manipulación de los diarios. Las técnicas de "gerenciar la percepción" ( perception management), varían de la televisión a la radio y a la prensa escrita. Pero, en los diarios son casi ilimitadas, como cualquier científico y periodista crítico sabe. El valor psicológico de impacto, por ejemplo, de cada página varía. De ahí, que la nomenclatura del diario sabe exactamente lo que hace, cuando manda una noticia o un comentario a la portada, contraportada, interiores, páginas par o impar, suplementos, etcétera. La selección y el uso específico de imágenes, conceptos y titulares son, igualmente, mecanismos favoritos de manipulación. Advertorials, es decir notas pagadas, pero no identificadas como tales, son otros vehículos frecuentemente usados para mejorar los ingresos, esconder sus fuentes y programar las mentes de la audiencia. Con las nuevas técnicas de la revolución de color, la subversión utiliza más a la "sociedad civil" qué a los partidos políticos. Opera como caja de resonancia a auto-nombrados "expertos" o simplemente noticias pagadas por algún poder fáctico. 


7. La varita mágica 


La barita mágica de la manipulación del receptor es lo que en la metodología científica se conoce como ponderación (weighting) de variables. Es decir. la asignación de cuanta de importancia al dato en cuestión. Esa ponderación es inevitablemente subjetiva, pero en la ciencia se transparentan los criterios de ponderación según parámetros de objetividad, racionalidad y ética. En los diarios, el weighting se hace conforme a los intereses mercantiles y políticos de la fracción hegemónica de la dirección, o sea, sin control público, científico o democrático alguno. El resultado es, que la representatividad del dato o del universo del que emana, se vuelve totalmente discrecional y arbitraria. De ahí, que la noción científica fundamental de la representatividad de una muestra (sample) --y toda información es una muestra en el sentido estadístico-- se pierde totalmente y con eso, la aprehensión objetiva de la realidad. Ese tipo de manipulación de la realidad es absolutamente evidente en La Jornada, donde cualquier fenómeno o funcionario marginal o secundario sirve para inflar la noticia en contra de la Cuarta Transformación. Lo marginal, lo trivial y hasta posiciones frívolas se inflan como medio de agresión contra la 4ta Transformación, en casi todos los campos de la realidad: medio ambiente, migración, energía, mega proyectos, derechos humanos, pueblos indígenas, etcétera. Ese circuito de manipulación no está limitado a la escena nacional, sino que se vincula crecientemente más con circuitos supranacionales, como sectores de la ONU o de la CIDH. 


8. Ciencia, sistema operativo, contenidos de la desestabilización 


La ofensiva de la reacción está basada en el modelo subversivo occidental de regime change, conocido como "revolución de color". Este tipo de subversión se basa teóricamente en cuatro fuentes: 1. los trabajos de Gene Sharp de la Albert Einstein Institution (AEI) en Nueva York; 2. las tesis del Center for Applied Noviolent Actions and Strategies en Belgrado (CANVAS); 3. los teoremas de la Social Identity Theory de Henry Tajfel y John Turner, y 4. las múltiples universidades de élite (Harvard, Columbia, etc.) y think tanks estadounidenses (Carnegie, Brookings, Rand), que sirven al complejo militar-corporativo imperialista a mantener su dominio global. (ver mi "Regime change en China", en Aristegui Noticias, Julio 25). 

El modo operativo preferido de los desestabilizadores de gobiernos es actuar como Organizaciones No Gubernamentales (ONG) o mediáticas. Los contenidos utilizados son generalmente demagogias y argucias legaloides, ecologistas, pro-indígenas, derechos religiosos, democráticos, etcétera. Citan a "expertos", "líderes sociales", defensores de derechos humanos, burócratas lejanos y escritores renombrados, para adelantar cual cajas de resonancia sus memes propagandísticos orwellianos. Tsunamis demagógicos contra los megaproyectos, la militarización de la frontera sur, la Guardia Nacional, la supuesta recesión económica, la violación de leyes y costumbres, la falta de respeto de AMLO a la división de poderes etc., son algunas de esas demagogias que incesantemente procuran desestabilizar al único proyecto sensato y viable, que México ha conocido en las últimas cuatro décadas. 


9. Sin inmunología 


La 4ta Transformación es un proyecto absolutamente sano, con equilibrios estables y viables proyectadas en sus mega escalas económicas, políticas y sociales, como puede testificar cualquier científico serio. No alcanza la calidad de planificación de los Programas de Desarrollo quinquenal de China, sin los cuales no se podría explicar el milagro económico del "Reino del Medio". Pero, sin duda alguna, para América Latina es un proyecto de destacada racionalidad, guiado por uno de los más diestros políticos y administradores públicos actuales de la sociedad global. Tanto más pérfido es el intento de la falange de ultra "izquierda", de equilibristas de la economía política de "comunicación", de heraldos fundamentalistas y moralistas interesados de la democracia liberal burguesa y de la ultraderecha, de armar un frente unido de perception management para las clases medias y populares, en contra del gobierno. Lamentablemente, el proyecto de López Obrador no tiene defensas sistémicas adecuadas, para neutralizar esa contrarrevolución de color. 


10. ¿Triunfa o fracasa la Transformación? 


La fase actual del proceso se puede entender como "la batalla por los corazones y cerebros" de la nación. The battle of hearts and minds, como se llamaba esa lucha por el apoyo de las masas durante la Guerra de Vietnam. De parte del gobierno pueden notarse tres fortalezas: las mejoras fácticas de la situación nacional, la integridad de AMLO y las mañaneras. Falta, sin embargo, un doble ingrediente esencial: una real dinámica de concientización de las bases sociales y el establecimiento de think tanks de nivel mundial, que produzcan la información estratégica y táctica necesaria para el éxito del proyecto. 

El primer problema se resuelve con relativa facilidad. Las mañaneras son auténticas cátedras universitarias del pueblo. Pero, se proyectan en un horario, donde la gente trabajadora y las amas de casa no pueden verlas. Esto significa, que su impacto directo masivo se pierde. La sabiduría de la praxis social puede ayudar, sin embargo. Algunas personas de la tercera edad se reúnen en la mañana en la casa de un amigo para escuchar lo que llaman, sus "cátedras de ética". En comunidad reciben y discuten la información vertida en el Palacio Nacional. Este sistema puede extenderse fácilmente a los domingos, donde generalmente, fuera del futbol y tonterías comerciales, no hay oferta cultural. Aquí, sin embargo, hay un caveat. La clave del sistema es que sea sólo entre gente que se conoce. Si se hace pública y general la invitación, los saboteadores de todo tipo destruirán el debate racional, respetuoso y pertinente, que es la precondición pedagógica funcional de toda concientización. 


11. Sin Think Tanks no hay Paraíso I 


"Sin ciencia no hay paraíso" podríamos definir el futuro de la 4ta Transformación, parafraseando a la novela de Gustavo Bolívar. Ese requisito fundamental del éxito es auto-evidente. El ataque subversivo es el producto de la ciencia y, como tal, sólo puede ser vencida con ciencia. En un duelo entre un M-16 y un arco con flechas, siempre ganará el fusil automático. Es preocupante, por lo tanto, que ni el gobierno, ni las universidades públicas, ni los partidos progresistas que gobiernan al país, hayan desarrollado los think tanks necesarios para enfrentar el tsunami de desestabilización. Morena, es cierto, ha autorizado el Instituto Nacional de Formación Política (INFP), encabezado por Rafael Barajas (El Fisgón). Pero, el ecosistema partido-gobierno no ha permitido un trabajo efectivo. El Partido del Trabajo (PT) y el PES, mientras tanto –y que el PES me perdone-- "duermen el sueño de los justos", como decía el bíblico rey Salomón. 


12. Sin Think Tanks no hay Paraíso II 


Acerca del año 2008, el presidente chino Hu Jintao, llamó públicamente a la creación de la cuarta generación de think tanks, para mejorar el apoyo intelectual a los decisores políticos gubernamentales. En 2012-13, el Presidente Xi Jinping llamó al desarrollo de "think tanks con características chinos". Tres años después se estipuló que debían tener el nivel científico de los think tanks internacionales que dominan la investigación y el debate mundial. La mayoría, por supuesto, son algunos de los 18 mil think tanks estadunidenses que facilitan la política nacional y mundial de Washington. Esa necesidad de intensificar la interacción científica-política china para triunfar en el mundo globalizado, se vuelve imperiosa hoy día en México. Tanto más, cuanto que el trabajo de concientización crítica de la población por parte de los partidos políticos es prácticamente inexistente, el presidente tiene que concentrar sus fuerzas en las actividades estatales y la "motricidad fina política" del proceso, que es clave para la adhesión de la población, deja que desear todavía. 


13. AMLO, Marx y la 4ta Transformación 


Ojalá que el presidente emplee su demostrada audacia y visión en la construcción de esta conditio sine qua non del triunfo de la 4ta transformación. Para lograrlo es necesario, sin embargo, superar el problema planteado por el genio científico Karl Marx en la Tercera Tesis sobre Feuerbach. Simplificando podríamos formularla como ¿Quién educa a los educadores? 

Operacionalizando esa interrogante para la realidad de la 4ta transformación mexicana reza: 


¿Dónde encontrará el presidente los cuadros de vanguardia para convertir el Sueño Mexicano en realidad, cuando no hay ningún esfuerzo serio real para producirlos?.

(") Heinz Dieterich Steffan (Rotemburgo del Wumme, Alemania,1943) es un sociólogo y analista político alemán residente en Méxicoque también es profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana. Conocido por sus posiciones de izquierda, colabora con varias publicaciones y lleva publicados más de 30 libros sobre la conflictividad latinoamericana, la sociedad global y los sucesivos paradigmas científicos e ideológicos que cruzaron al siglo, entre otras muchas cuestiones no menos complejas. Es un gran impulsor del concepto de socialismo del siglo XXI.