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martes, 28 de septiembre de 2021

EL PERONISMO EN EL LABERINTO por Ricardo Rouvier* para Vagos y Vagas Peronistas

 




La unidad del peronismo en el 2019 selló un acuerdo ganador  frente al macrismo. Los objetivos era dos: impedir que Macri tuviera reelección, e instaurar un modelo para poner a la Argentina de Pié. Se cumplió el primer objetivo obteniendo un 48% de los votos, frente a la alianza del PRO, UCR Y C.C. que logró alcanzar (40%) un número muy superior a lo que había recogido en las PASO.  En este caso, fueron los votantes de Juntos por el Cambio que no habían votado en las primarias y luego si actuaron en la elección general.  En aquella oportunidad los votos para la fórmula AF y CFK fueron 12,9 millones respecto a 10,8 para Macri.


La caída del voto a la alianza del panperonismo y el progresismo sumó más de 6,7 millones de votos. Ahora, si comparamos con la anterior elección legislativa 2017, para contrastar elecciones similares; y  sumamos al pan peronismo y sus aliados, que se presentaron divididos ( Unidad , Ciudadana, Frente Justicialista, 1 País) sumarían 9,7 millones. O sea, tendríamos una variación porcentual del ´21 al ´17 negativa del 30%.


Lo curioso pero real es que Juntos por el Cambio, hasta las PASO del 12 de setiembre,  no creció en volumen de votos.  Por el contrario decreció respecto al ´17 y a la presidencial del ´19 . Ahora, obtuvo unos 8.8 millones respecto a 10,8 de la elección general del ´19 y 10,2 millones en las legislativas del 2017.  Cómo se ve en esta elección no hubo una derechización partidaria del electorado, si hubo un voto castigo al Frente, y al gobierno.


En noviembre próximo; podremos hacer una comparación más completa.  Y sobre todo considerando que habrá mayor presencia de electores. Es habitual qué en las PASO, el ausentismo sea alto, pero en esa oportunidad fue record de deserción con el 34% (si le agregamos los votos en blanco, los nulos, llegamos al borde del 40%) de abstención.  Ahora, los estudios indican que la mayoría de los que no se presentaron son votantes o ex votantes del peronismo. ¿Esto es un dato  promisorio?. 


Si; pero muchos están enojados con el gobierno; pero de ahí a favorecer a Juntos o derivarse a otros partidos opositores, afectando la recuperación del Frente, es un paso que aún no sabemos si van a dar.  Las actuales mediciones indican que un 74,3% de los que sufragaron manifiestan que van a votar igual.  Ninguna sorpresa: es habitual la reiteración del voto en la general. Ahora, deja un espacio amplio en el resto a 100%, porque aún no han decidido que hacer.

 

Las motivaciones del voto y no voto están descriptos en los estudios previos a la fecha electoral como investigaciones cualitativos y cuantitativos. Y si bien la brecha de diez puntos sobre el total del país entre el primero y el segundo, fue anticipada por muy pocos, eran muchos los que observaban la llegada de un cisne negro como es el predominio de Juntos en gran parte del país y sobre todo en la Provincia de Bs.As.  Es decir, que los estudios anticipaban cuando publicaban o difundían caídas significativas en la imagen del gobierno , y de los principales dirigentes oficialistas, se complementaban con una fuerte disminución de las expectativas de recuperación económica, expectativas inflacionarias (gran parte de la sociedad entiende que el gobierno no puede con el incremento de los precios); inseguridad ciudadana, escolaridad paralizada, acontecimientos protagonizados por el gobierno que generaron mal clima como el Vacunatorio Vip y la foto.  Estos hechos fueron multiplicados por los grandes medios de comunicación , pero no neutralizados por  medios kichneristas que ya han demostrado su ineficacia.  


La administración de la pandemia, dificultosa para cualquier otro gobierno en el mundo, profundizó la caída de la economía, que ya venía produciéndose (en tres de los cuatro años de gobierno de Macri en que cayó el PBI). Hay que agregar un compromiso de una deuda externa extraordinaria, y una recesión e inflación imparable.  No sería objetivo  deslindar responsabilidad en el gobierno actual del Frente en la gestión ; pero el gobierno no aprovechó, en la apertura del primer período legislativo, hacer público un balance del estado de situación de la Nación.  


La alianza que se hizo para ganar no alcanzó a constituirse en una alianza para gobernar, faltó el cómo administrar la crisis socioeconómica y la pandemia. Las diferencias entre el Pte. y la Vicepresidenta estaban, y salvo una obcecada negación, ocultaba su existencia. La diferencia no responde a cuestiones de personalidad, sino que cada personalidad está puesta detrás de políticas diferentes. Se eligió a Alberto Fernández, porque tenía una moderación que podía rendir frutos en la elección. Hoy, el kichnerismo mira al Pte. como un gobierno cumplido, restando dos años por delante.


La victoria del macrismo en el ´17 decidió al peronismo , y sobre todo a CFK, a repensar la estrategia para vencer. La unidad fue la llave para volver al gobierno. Ahora, es Juntos que consolida su alianza con el fin de hacer lo mismo pero a su beneficio.  


El resultado electoral del 12 de setiembre detonó las diferencias internas en cuanto a las políticas económicas y a la ejecutividad del gobierno para afrontar la crisis.  El estallido fue focalizado en el Pte. y generó las renuncias planificadas del Ministro del Interior a la que le siguió disciplinadamente dirigentes de una misma agrupación: La Cámpora. La carta pública de Cristina corroboraba lo que había anticipado en dos misivas anteriores, manteniendo en su discursividad una distancia sobre la crisis que existió desde el principio.  Es un dato a considerar, sobre todo en el peronismo, que todos estos movimientos fueron de “palacio” no hubo repercusión popular.


La interpelación se localizó en dos puntos: gabinete y administración del presupuesto. Por supuesto, que es más sencilla de resolver la primera que la segunda. Ya que la manera como se escribe y como se cumple el presupuesto nacional, depende de cuestiones político-ideológicas más profundas. En cuanto al equipo de gobierno; el Pte. hizo lugar a cambios en los que la Vicepresidenta está representada, y se dio un lugar a través de Manzur, a un grupo de gobernadores no k. ocupando un espacio que los gobernadores reclamaban en voz baja.  


El peronismo se encuentra en el laberinto del rumbo de la economía y de la política, en momentos en que la pandemia se aminora. Sobre la hipótesis de que el 14 de noviembre se replicaría la elección; crece la incertidumbre respecto a la continuidad del peronismo unido en el gobierno. Y cómo será la segunda etapa de la transición hasta el 2023 .


Por supuesto, que no es imposible revertir el resultado sobre todo en algunos distritos entre los que se encuentra la estratégica Prov. de Bs.As.; pero es difícil la patriada. 


Por supuesto, qué en esta compleja transición de dos años, al gobierno le falta hacer realidad los valores que el peronismo tiene. Y sobre esta discusión hay que reconocer que hay miradas distintas y que no se resuelven diciendo “peronistas son todos”. Algunas miradas provenientes de cosmovisiones más ideológicas, y otras que apuntan a lo posible. A como normalizar la macroeconomía, mientras se fabrican más ambulancias para atender las emergencias. 


El peronismo mantiene su 30% de piso, pero crece cuando enfrenta a un  pésimo gobierno como el de Macri. Es decir, que con el núcleo duro electoral no es suficiente para ganar, sino que debe ser acrecentado más allá de la negatividad del otro.  Y eso no se logra solamente apelando a la violencia simbólica, al cuete, se obtiene construyendo, presentando un modelo de país, diseñar y planificar un futuro.


Que el peronismo sea primera minoría esa es su virtud y ese es su defecto. Sino logra atraer y organizar a una parte mayoritaria de la sociedad, sin ser hegemónico, para imponer un proyecto, o plantear una alianza más grande está condenado a la disputa liberal que promueve el alternativismo. 


Tal vez, el justicialismo esté frente a una crisis que lo obligue a redefinir su identidad en el mundo actual, y que aproveche esta crisis para crecer. La agenda obliga a la actualización, organización y construcción orgánica. 


El peronismo está en  un laberinto y como dice Marechal del laberinto se sale por arriba. 


(")Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.







viernes, 28 de mayo de 2021

LA TERCERA POSICIÓN por Ricardo Rouvier (*) para Vagos y Vagas Peronistas

 


Una vez más el peronismo enfrenta un conjunto de desafío; es posible que muchos no han tomado acabada conciencia de la envergadura de las acechanzas de la contemporaneidad. Los desafíos, son de dos tipos: de la coyuntura, y la estructura. Son como dos paralelas que marchan en forma conjunta, pero con continuas intersecciones que cruzan a una con la otra. La primera, comprende los problemas propios del corto plazo tales como: la macroeconomía, las consecuencias sociales de la situación socioeconómica, el día a día del Frente de Todos, y además las novedades o pocas novedades, en mi opinión, que ofrece Juntos por el Cambio, una centro derecha sin ideas. De esta manera se completa más del 80% del escenario político nacional.

En el fondo , en lo subterráneo, existe un capitalismo concentrado con un gran poder económico y cultural que hegemoniza gran parte del mundo y extiende la pobreza y la marginalidad. Esto, está sostenido por la falta de alternativa que sustituya el dominio existente. Su núcleo fundamental que le da sentido a toda la etapa mundial es la propiedad privada de la producción y reproducción de bienes y servicios; que si bien es anterior al propio capitalismo encuentra en este la posibilidad de su mayor expansión.

El peronismo es un fenómeno político de raíz nacional y popular que atraviesa ya; dos siglos. Comenzó en los intersticios del acuerdo de Yalta, en la posguerra en que se produciría un realineamiento del mundo occidental (capitalista, democrático liberal e individualista.) respecto al bloque del socialismo real. Perón, ante este escenario mundial, planteó la tercera posición en dos sentidos, uno que refiere a las políticas públicas de nuestra relación con el mundo y otra, más profunda, que corresponde la fundación de una filosofía de superación de las culturas hegemónicas.

Con la caída de los nacionalismos autoritarios sostenidos por el eje Roma–Berlín–Tokio frente a los aliados. Nuestro país adhirió a la alianza en marzo de 1945 cuando la guerra terminaba, y se forzó por parte de las potencias quebrar nuestra neutralidad, pero no tuvimos participación bélica como si lo hizo Brasil, lo que significó algunas ventajas para el país vecino. La tercera posición fue la denominación que adquirió una tradición argentina, y la confirmó en la etapa peronista. Frente a las potencias nuestro país no se comprometió con ninguno, salvo en el período menemista en que prevalecieron “las relaciones carnales” como definió nuestro Canciller Guido Di Tella. También debemos mencionar que en el escenario de los ´70 la guerra fría entre ambas potencias intervino de manera indirecta en el conflicto protagonizado por el peronismo de aquella época, luego desalojado por el golpe cívico-militar, con una clara afiliación a la preeminencia norteamericana. Es cierto, que los vaivenes de la dictadura con la URSS, merece un análisis profundo, y otra nota.

La segunda acepción y más profunda significación es la que señala el mismo Perón: “Cuando hablamos de tercera posición no consideramos nosotros que la llamamos tercera porque estamos en medio de las dos. No, nosotros que la llamamos la tercera porque venimos después de la segunda. Vale decir, la primera es el capitalismo, que nos llevó a esta situación, la segunda el comunismo, que fracasó como solución. Nosotros somos la tercera, la que creemos que está en un justo medio para la concepción filosófica futura” J.D. Perón: Filosofía Peronista del año 1973.

Esta es otra constelación en el conjunto de definiciones y caracterizaciones de Perón que desbordan la propia nacionalidad, el propio territorio. Es el Perón universal, que convoca al mundo hacia una nueva filosofía superadora, para asegurar la paz general y a una articulación social que está descripta en la Comunidad Organizada destinada a ordenar la sociedad hacia la felicidad de las mayorías.

Quien ha comprendido esta tarea frente a las demandas sociales primarias, con una concentración de la riqueza escandalosa es el Papa Francisco como actor contra hegemónico y como la más alta expresión de la necesidad de un nuevo humanismo. El Papa que genera siempre una mirada política denunciando la desigualdad universal, y promoviendo la solidaridad, lamentablemente, no tiene incidencia pragmática respecto a los gobiernos de las naciones. El poder mundial, de las multinacionales financieras, económicas, mediática; liderando el progreso material, dictan las normas alrededor de las cuales las sociedades se organizan, o se desorganizan. A esta realidad se advienen grandes conglomerados, sobre todo, clases medias hacia arriba al naturalizar un mundo desigual: asimetría entre naciones, y asimetrías entre personas.

Estamos transitando el siglo XXI, con novedades que obligan a los países definir que hacer respecto a la IV revolución industrial, liderado por el tecnoliberalismo que hoy es vanguardia de la avanzada capitalista, y que nos obliga a repensar algunas categorías económicas y políticas, entre otras, que eran vigentes en el siglo pasado sobre todo vigentes entre 1945 y 1991 cuando colapsa la URSS. El individualismo es una modalidad de la cultura epocal, es una modalidad sobresaliente en detrimento de los valores comunitarios. Por eso la filosofía del asociativismo interpela a las economías en que la propiedad y la renta individual establecen una diferenciación dentro de la humanidad.
Hay registros de la visión del peronismo, que se encuentran en la dirigencia de la República Popular China, también en el Pte. Ruso Putín (se recomienda leer su discurso en el encuentro de Davos en enero ppdo), e inclusive a algunos políticos europeos que quieren volver a la economía de bienestar. Todo esto está demorado por las imposibilidades que produce esta brutal pandemia del COVID 19.

La realidad es que la formulación de Perón sobre la tercera posición, en su sentido profundo, es una utopía frente a las continuas distopías del mundo neoliberal . Era un propósito a realizarse una vez que el planeta comprendiera sus problemas y sus posibilidades, una vez que la hegemonía mundial decaiga. Sin el tercer mundo; que decayó por los efectos de la expansión capitalista hacia la periferia y la globalización, emerge una nueva bipolaridad: entre EEUU y la República Popular China, más ampliamente entre EEUU , la UE, Gran Bretaña, Canadá, la India , Israel; y el bloque del Asia Pacífico. Entre el capitalismo liberal o neoliberal y el crecimiento del capitalismo de Estado. A. Latina y el Caribe son espacios geopolíticos a disposición de los EEUU, aunque se registra en los últimos años, el desembarco de muchas inversiones chinas y rusas que se instalan por la posibilidad de acceder a productos primarios, y con creciente pretensión sobre la demanda tecnológica.

Sobre este escenario estructural y correspondiente a esta etapa civilizatoria se despliega nuestra coyuntura cotidiana que nos devora. Hay que hacer un esfuerzo, y hay que hacerlo, de tomar un tiempo de la reflexión militante para repensar el mundo desde la savia dogmática de los valores. La evolución se produjo y se sigue produciendo, comprenderla y aprehenderla, es urgente para “cabalgarla” como decía Perón; sino seremos sus víctimas.

Desequilibrio macroeconómico y pandemia; juntos, amenazan la gestión de gobierno. En estas condiciones avanzamos hacia una disputa electoral que aprobará o no aprobará el rumbo adoptado por la administración del Frente de Todos.


(")Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.

27/05/2021

sábado, 11 de julio de 2020

GOBIERNO Y PERONISMO por Ricardo Rouvier(") para Vagos y Vagas Peronistas



Se dice, y con razón, que el peronismo es la fuerza política con mayor vocación de poder en la Argentina. Viendo la prolongación de su vigencia, podemos decir que es una fuerza cuya competencia trasciende las fronteras. Como el peronismo conoce la diferencia entre gobierno y poder, luego de ganar las elecciones y de ocupar el Estado, sigue con la tensión entre el gobierno y el régimen, ante una oposición encrespada que quiere exterminar al peronismo. Y esta es su lógica y máxima enseñanza: no quiere, solamente, ganarle elecciones quiere que el peronismo concluya su vigencia histórica. 

La presidencia de Alberto Fernández muestra las fortalezas de un frente de unidad del peronismo, con voces discrepantes pero poco significativas, y una oposición muy flaca. Sin embargo, hay debilidad en los soportes del gobierno. Y dicha debilidad no es de ahora, viene de años, y se expresa como en la ausencia de una fuerza política organizada detrás del gobierno. Una prueba es la reacción tardía de los sectores populares frente al malogrado, políticamente hablando, caso Vicentin. Pero esos sectores populares no tienen una dirección nacional como ocurría cuando vivía Perón; hay direcciones sectoriales y parciales: los gremios, los movimientos populares, las agrupaciones políticas. Se necesita una unidad popular que vaya más allá de la conjunción frentista para la competencia electoral. 

El peronismo no ha discutido ni advertido suficientemente el debilitamiento propio que proviene de la desarticulación entre proceso, proyecto y coyuntura. Entre el peronismo como una doctrina y filosofía nacional con trascendencia internacional (contando con el Papa como un puente denunciativo) contra su principal adversario: la hegemonía capitalista, individualista y liberal. Nos referimos al capitalismo salvaje, porque el otro capitalismo, al que se lo adjetiva como bueno, sano, social, etc etc. es una incógnita a construir para develar su arquitectura. Ese diseño no está escrito en una planilla Excel, su forma final provendrá del devenir de la historia. 

Es insuficiente la fortaleza fuera del Estado que sostiene a nuestro gobierno. No alcanza con los Partidos, la representación minoritaria en los frentes de masas, la participación popular limitada por la indiferencia y falta de compromiso. Hoy, el gobierno del Frente de Todos navega bajo un corsé de condicionamientos externos y también internos. Y navega por un curso muy angosto, rodeado de obstáculos. Trata de manejar la insatisfacción creciente por la continuidad de la cuarentena y las consecuencias económico-sociales del ataque biológico. Ha sido destacada la dirección de la lucha anti epidémica conducida por el Presidente, pero, lo que era eficaz hace unos meses ya no resulta. Hay que maniobrar el final del proceso sanitario, el último tramo de la negociación de la deuda y la recuperación económica. Se supone que próximamente tendremos más información sobre el plan de salida. 

Por eso, el peronismo que tiene la responsabilidad de gobernar necesita de nuestro compromiso organizado, más allá de las listas electorales o la plantilla del Estado, y requiere construir una alternativa para participar en el proceso mundial a favor del multilateralismo, la diversidad cultural y en contra de la unipolaridad. Tenemos que encontrar un lugar en la región y en el mundo, en esta etapa de reflujo populista o progresista. 

No debería sorprender que el peronismo tenga contradicciones consigo mismo por diferencias de diagnóstico y, en algunos casos peor aún, no tenga diagnóstico, sobre el proceso mundial, la relación de fuerzas, el proyecto nacional y la política. Cuando no hay diagnóstico, el peronismo espera que las crisis de los otros gobiernos acudan a su capacidad de gobernanza. Si hay algún diagnóstico y debate hay posibilidades de caminar y de continuar la revolución inconclusa, por un nuevo camino. No hay duda que ese nuevo sendero lo expresa Alberto Fernández, como Pte. y vértice de la unidad del peronismo. Su moderación es mucho más adecuada a la crisis actual que otras colaterales que nos llevan a repetir la frustración. 

Conocer, saber, son algunos de los verbos que nos dejó la gramática de Perón. También nos dejó subrayado el término evolucionar. Lamentablemente hay muchos y muchas que convierten esa usina palpitante que es el peronismo, en un museo. 

Al principio decíamos que el peronismo es la fuerza política de mayor voluntad de poder. Es una filosofía realista, por eso destaca la realidad como verdad. Y si queremos conocer la verdad, escuchemos profundamente al pueblo, sin preconceptos, y decididos a cambiar si es necesario. 


(")Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.

10/7/2020



domingo, 10 de mayo de 2020

SUMAR PARA PODER SALIR DEL LABERINTO Por Ricardo Rouvier para Vagos y Vagas Peronistas





Nuestro país y su gobierno tiene tres problemas graves que resolver. Uno, el primero, porque tiene que ver con la vida y la muerte; y es la pandemia mundial de un agente virósico de poco conocimiento, habiéndose cobrado ya muchas vidas. La segunda cuestión es la paralización de la economía que se suma al estado de la economía que dejó el período del fracaso capitalista dirigido por Mauricio Macri. O sea, el ex Pte. no fracaso solo ante el pueblo que lo votó sino que fracasó también para el establishment que lo impulsó. Dejó una herencia con una caída de la producción significativa y una deuda externa enorme. Esto nos lleva al tercer problema que son nuestras obligaciones que nos ponen al borde del default.

Está claro para la mayoría de nuestro pueblo que es el peronismo el que está en mejores condiciones para poder intentar resolver los tres problemas. Entre otras de sus virtudes está en que el peronismo acude a la globalidad de la Nación para acumular fuerzas , incluidas, las transversales para avanzar en las soluciones. También considerando la tradición del movimiento nacional, se hace necesario concentrar poder en la figura de Alberto Fernández, que con su posicionamiento, puede sumar fuerzas no propias para la emergencia nacional. 

En mi opinión (por supuesto para el debate), se hace necesario un gobierno de unidad nacional que convoque a los sectores sociales, la mayoría peronista, y a las fuerzas políticas que no integran el Frente de Todos para evitar la dispersión de energías en luchas internas. El convocante y el conductor de esto es naturalmente el Pte. y los que no deben entrar en la alianza son aquellos que no estén de acuerdo con la soberanía nacional, el desarrollo humano y la justicia social. Esta generosidad política solamente puede llevarla a cabo el peronismo. 


(")Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.


jueves, 16 de mayo de 2019

EL PERONISMO Y EL TIEMPO, Por Ricardo Rouvier (") para Vagos y Vagas Peronistas



“El mundo viene evolucionando y los hombres creen que son ellos los que lo hacen evolucionar. ¡Son unos angelitos! Ellos son el producto de la evolución pero no la causa. El mundo evoluciona por factores de determinismo y fatalismo histórico”. Juan D. Perón - Abril de 1974 

El peronismo ha sobrevivido a diversas formas de eliminación provenientes del sistema hegemónico fundado en el capitalismo, en la democracia liberal y el individualismo. Se intentó integrarlo, cambiarle la identidad, asociarlo para subordinarlo y se aplicó también la violencia del Estado o paraestatal destinada a quebrar su voluntad. Ha logrado susbsistir a todas estas acciones y llegar hasta acá, por supuesto dejando por el camino muerte, cárcel, exilio, tortura y censura. 

Por supuesto que la historia señala también; traiciones, oportunismos, adecuación a los dominios existentes, etc. Todo aquello que desde la humanidad expresa desde lo político en lo mejor y lo peor de sus formas. 

Son 70 años de alambiques, caminos rectos, diagonales, que establecieron una geometría difícil de leer. Todavía nadie ha podido exhumar al menemismo para juzgarlo y está ahí vituperado pero consagrado por el sistema político. Quedó en la generalización de “los 90”, pero Carlos Menem permanece impune ante la justicia e impune ante el peronismo. En otro país, socialista por ejemplo con su severo código penal, su destino habría sido otro. 

Diez y ocho años de proscripción y de persecución marcaron una época del peronismo en el que el conductor dirigía desde la distancia, sin invadir el campo táctico. El golpe cívico militar , la represión, y el largo exilio de Perón, tan largo que le quedo poco tiempo para reencauzar lo político desde la paz. La muerte estaba a la vuelta de la esquina: la muerte del líder y la de los militantes . Hay un factor que no está incluido en aquél listado de modalidades de terminación del peronismo, y que es un factor que Perón consideraba y que muchas veces, no se advierte. Es el factor tiempo al cual el líder dedicó conceptos fundamentales que deberían ser rescatados- 

Queremos decir que el tiempo ejerce una suerte de erosión de oxidación de las cosas y de las ideas, y adquiere un valor especial aquello que logra subsistir al paso del Dios Cronos. El tiempo pone a prueba las vanguardias y las ideas. Hoy el mundo vive una crisis de los paradigmas luego del final de los metarrelatos: como el del socialismo, o de sociedades sin Estado, liquidados por el individuo. Las izquierdas están tratando, con muchas dificultades revisar el presente, y las derechas deben admitir que el ideal de los padres fundadores no se ha realizado tampoco. Al conservadorismo no le queda otro remedio que actualizarse y al progresismo tampoco. Pero, el resultado de la sociedad actual no es de simetrías, hay un ganador y un perdedor, que cambiaron durante la pelea. 

El peronismo ha sobrecumplido los 70 años y el mundo en ese tiempo ha girado a alta velocidad. La sociedad, el Estado, la cultura ya no son lo misma que la realidad que Perón tuvo ante sus ojos cuando el mundo se ordenaba con el dominio de los vencedores sobre los vencidos, terminaba la experiencia nacionalista italiana, alemana y japonesa, y el planeta se lo repartían los triunfadores en Yalta; comenzaba la guerra fría y Perón como tantos otros se preparaba para la tercera conflagración mundial, que se trasmutó en extorsión nuclear, guerras acotadas y conflictos en terceros país. 

Muchos de los intentos contrahegemónicos o hegemonías alternativas fueron desarrollando, alcanzaron su apogeo y luego su decadencia y muerte. Muchos de esos acontecimientos tuvieron su influencia durante la existencia del peronismo. La Revolución Rusa duró 70 años y en su evolución fue protagónico de la bipolaridad, que trasladaban su contradicción con los EEUU y Europa hacia los países periféricos. Entre las características de los ´70 esta contradicción se hacía presente o mejor dicho presente a pesar de su ocultamiento. 
Mao Zedong

La Revolución China de 1949 con el liderazgo de un dirigente de una preparación extraordinaria y formación sólida como lo fue Mao Zedong, siempre presente en las citas del General; tuvo y tiene una vigencia que es testigo del paso del tiempo. Su evolución fue extraordinaria y paradójica también, ya que hoy la República Popular es una mixtura entre capitalismo, Estado y Gobierno unipartidario que ejerce un férreo control social. Es difícil hacer una periodización en la historia contemporánea china pero podríamos decir que la formalidad de la revolución sufrió un cambio radical cuando Deo Xiaoping tomó el mando en 1978. La apertura internacional y las reformas económicas iniciaron el camino que hoy transita la potencia oriental. En la actualidad algunos peronistas desean un cambio de timón de los alineamientos internacionales, y prefieren avanzar hacia China, abandonando la relación con Occidente. Deben considerar seriamente las dificultades provenientes de lo cultural. China y Argentina están, en muchos aspectos, en las antípodas. 

La Revolución Cubana más cercana a nosotros en el tiempo y en el espacio ya que compartimos esa identidad que siempre es promisoria como A.Latina y el Caribe. La realidad revolucionaria conducida por el Comandante Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio tuvo repercusiones en toda la región y por supuesto que el peronismo no podía quedar ajeno a las diversas interpelaciones que provocó su construcción y desarrollo. La expansión alcanzó a todo el Continente, con su valor pedagógico. Era un camino para imitar frente al bloque de alta burguesía internacional, las FFAA, y sectores de poder afines al status quo. 
John William Cooke

El peronismo , y sobre todo a través de la figura de J.Willian Cooke, recordando también a Leopoldo Marechal el gobierno socialista de Cuba hizo sentir su influencia como ejemplo. Pero, esto tuvo , como tantas otras cuestiones que la lectura que hizo el peronismo de esta experiencia del Siglo XX fue diferente según los matices ideológicos del panperonismo, como sucede ahora mismo entre diversos dirigentes del peronismo comparando por ejemplo a Pichetto, con Cristina F. de Kirchner, con Urtubey o Lavagna o Schiaretti o vamos a revelar estos matices diferenciadores. 

De la Revolución Cubana a la teoría del foco había un solo paso y esa continuidad se vio interrumpida por el fracaso de esta estrategia en el uso de la violencia. El tiempo hizo su trabajo depredador y generador de anacronismo. Hoy la experiencia cubana quedó como sobreviviente al despliegue del naufragio del socialismo del siglo XX. Caída la URSS, los enclaves subsistentes son demasiado débiles ante la globalización y la confirmación del capitalismo. A la isla del Caribe, hay que agregar a Vietnam y Corea del Norte. La experiencia vietnamita que se nutre de la influencia china toma distancia de la realidad cubana para inscribirse en una apertura al capitalismo destinada a generar procesos de acumulación. En los ´60 la guerra sostenida por el pueblo conducido por ese gran estratega como Ho Chi Ming frente a la invasión norteamericana se convirtió en una victoria sobre el líder del capitalismo mundial y eso tuvo una gran repercusión mundial en los movimientos populares de los países dependientes, como una prueba que la resistencia armada podía tener posibilidades de éxito. 

Ahora bien, habiendo asentado que el panperonismo tuvo y tiene matices , que en algunos momentos esos matices de los 70 formaron parte de la encrucijada peronista en la lucha armada y la configuración múltiple de contradicciones; formaciones especiales peronistas vs. burocracia sindical y burocracia política; sectores políticos afines al régimen democrático, conciliadores y negociadores con las otras fuerzas políticas. Sectores reaccionarios con el poder del Estado y con capacidad de fuego como López Rega, Osinde y los que organizaron la represión en Ezeiza. Un Perón que había girado si tomamos como parámetro la Actualización Doctrinaria; apareció a partir del 21 de junio de 1973 el último Perón. Entonces la contradicción adoptaba otro caríz y obligaba a las fuerzas políticas más insurrectas o más conciliadoras a tomar posición más definida. 

Concurrían al nudo de política y violencia de aquella época tanto la guerra fría como la experiencia cubana y hasta vietnamita. El tiempo pasó y convirtió todo eso en memoria sujeta a lecturas y debates no finalmente resueltos. 
Néstor y Cristina

En buena medida el kichnerismo se nutre de aquella guerra no terminada; hace un recorte y totaliza con el nombre de peronismo (que siempre tiende a la totalidad), y aparece en la reinvindicación y resucitación de aquél combate en que el peronismo revolucionario había agregado a su origen la liberación social además de la nacional. O sea, el cuestionamiento sobre el régimen capitalista que el primer peronismo nunca había hecho con esa profundidad. El otro u otros peronismos se ajustan más al Perón crítico de las izquierdas, críticos del socialismo real (insectificación), y ese Perón de los últimos meses que alertó sobre la infiltración en sus filas del marxismo. 

Perón como líder estratégico condujo al peronismo desde el gobierno o desde el exilio. Lo hizo en momentos de mayor virulencia en la lucha por el poder y en la lucha cotidiana por la justicia social. Hubo acciones pacíficas de demostración y queja social , ocupando la calle, hasta las acciones de las guerrillas urbanas que eran avaladas por el jefe, pero que no eran planificadas por él. Esta autonomía de las organizaciones armadas serían un problema después en un momento culminante del país; la proximidad de la muerte de Perón, la violencia cotidiana, el Estado represor en democracia, y los problemas de gobernabilidad de Isabel. 

La muerte de Perón hizo suponer que el peronismo terminaba, y el golpe del ´76 tuvo esa esperanza. Muchos peronistas entonces creyeron lo mismo. La sucesión de la esposa del Gral había fracasado. Una vez más el problema sucesorio aparece en los populismos. Los liderazgos que superan lo partidario, no estimulan la aparición de cuadros políticos que puedan ocupar su lugar. 

Como evitar, entonces, el efecto del tiempo. El tiempo avanza rápidamente encabezado por la revolución tecnológica, el fenomenal cambio cultural que afecta a las tradiciones. Y no se puede negar, que el capitalismo no ha desaparecido ni hay una teoría suficientemente consolidada que nos proyecte su desaparición en corto tiempo. Las izquierdas revolucionarias están en crisis y no hay alternativa de transformación a la vista; excepto algunas naciones, que mantienen un discurso antiimperialista. 

La manera en que el peronismo sobreviva (no de la manera vegetativa en que se encuentra desde hace años en muchos de espacios en manos de las burocracias) es comprender las características del mundo actual, como son las relaciones de poder internacional, como el bloque de poder nacional. Y trazar en base a los principios los caminos para lograr los valores eternos de la justicia social , y la soberanía nacional en un mundo cada vez más interdependiente. Que tenga en cuenta a las fuerzas sociales, los modos de acumulación capitalista con un sentido social, los cambios culturales y que nos condicionan hoy en día. La edificación de un Estado activo, inteligente y estimulador de la producción y la igualdad. Tenemos que aprovechar lo mejor de la Democracia y la República para mejorar la representación, y participación organizada de los sectores sociales y el mejoramiento institucional de los tres poderes. 

Es mejor que lo diga el propio Perón: 

“Las doctrinas políticas no pueden ser eternas, aunque sean eternos los principios que las sustentan”…. “una verdad que nos parece hoy incontrovertible, quizás dentro de algunos años resulte una cosa totalmente fuera de lugar, fuera de tiempo y fuera de circunstancias. Una doctrina hoy excelente puede resultar un anacronismo dentro de pocos años, a fuerza de no evolucionar y de no adaptarse a las nuevas circunstancias”. J.D. Perón - Actualización Doctrinaria- 1971 

(")Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.
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miércoles, 5 de diciembre de 2018

LOS PERONISMOS, Por Ricardo Rouvier para Vagos y Vagas Peronistas

"Para el conjunto del peronismo hay muchas preguntas importantes y pendientes para enfrentar los desafíos del siglo XXI" -dice Rouvier- : "¿Qué hacer frente a la consolidación del capitalismo ?. ¿Cómo reconfigurar alianzas a partir de la nueva bipolaridad ?. ¿Qué hacer frente a los procesos tecnológicos que encabezan el cambio incesante ?. ¿ Cuál es la posición adecuada frente a la crisis del empleo y la modificación de la relación del sujeto con el trabajo?.¿Cómo asegurar un gobierno nacional y popular sustentable?. ¿Qué hacer frente a los cambios culturales y las reinvindicaciones sectoriales ?" 




a) Reflexiones sobre el peronismo 

Antes de entrar en la coyuntura vamos a hacer algunas reflexiones sobre el peronismo que, por supuesto, no serán las últimas y avanzan sobre nuestro gran enigma como es el movimiento peronista. Desde su origen, el peronismo está en discusión y ha sobrevivido a las batallas que ha emprendido contra el adversario histórico externo (el liberalismo y luego el neoliberalismo) que ha querido eliminarlo, disolverlo, cooptarlo. También ha sobrevivido a sus luchas intestinas que surgieron de su heterogeneidad social, cultural e inclusive ideológica. Estas luchas, en algunos momentos han sido de alta tensión y en otros de divergencias parroquiales que se suceden en los territorios. Dentro de los interrogantes que rodean su existencia está que la tan deseada vuelta de su creador se dio en la etapa final de su vida; y en ese momento quedaban más expuestas sus fracciones y divisiones internas además de una ofensiva externa regional y nacional destinada a concluir la experiencia de liberación nacional. Perón, condicionado por las circunstancias, había violentado un principio de oro de la guerra según la recomendación de Von Clausewitz: el comandante estratégico bajó al terreno del campo táctico. Perón había abandonado su centralidad y su distanciamiento madrileño para mezclarse en las contradicciones internas de la lucha facciosa. El agrietamiento del peronismo abarcaba desde el interior de la clase trabajadora organizada, el sector político, la juventud, y convertía a la disputa en una lucha generalizada por el poder interno para avanzar sobre el externo. 

La fuerza global de una mayoría popular que demandó durante 18 años su retorno, fue el motivo de mayor energía para una vuelta que implicaba, qué duda cabe, también morir. Y si Perón moría se abría el gran interrogante sobre el día después. Para la Tendencia Revolucionaria y los Montoneros, Perón estaba asediado por la derecha y al final terminó capitulando ante ella al dar por finalizado a los 49 días el gobierno de Cámpora. Para la “derecha peronista”, en cambio, el combate contra la “izquierda” era la manera de salvar la tercera posición, su equidistancia frente a los polos de la bipolaridad internacional le daba una legitimidad de origen. “Ni yanquis ni marxistas” fue una consigna que enunciaba el fiel de la balanza, pero quién la emitía no revestía de neutralidad. Era el activismo de una “derecha” con las banderas del justicialismo. Los peronismos de entonces cubrían sus interpelaciones no solo con la violencia simbólica, sino también con la acción armada. 

Después del fallecimiento del Gral Perón, se disolvió toda esperanza de superar la lucha interna y el país entró en un embudo que desembocaría en la tragedia conocida. El plan de asalto al poder y el programa de aniquilamiento, urdido por los enemigos civiles y militares del peronismo; más la omisión y complicidad de muchos dirigentes del movimiento jugaron para terminar con el adversario interno. La peor dictadura fue antecedida por la guerra intestina y la crisis de gobernabilidad. El archipiélago peronista se mantuvo aglutinado alrededor del liderazgo totalizador y unificador de Perón, y luego con su acefalía, se generaba una nueva ilusión del enemigo: la obra se moriría junto con su creador. Sin el conductor, el peronismo realizó su diversidad, sus lecturas, interpretaciones y prácticas. La dictadura favoreció la unificación de la oposición (la derrota malvinera aceleró su decadencia), y el final de los ´70. Nuevamente los pedazos del peronismo se acercaron; pero no alcanzó para las elecciones del ´83 porque la opinión pública lo percibía todavía muy atado a la violencia. El voto por Alfonsín confirmó esa negatividad hacia el peronismo, pero también hacia una etapa. 

Sin embargo, la propensión hacia el poder se recuperó a medida que los gobiernos no peronistas no lograban resolver las demandas de la sociedad, y también fracasaba el intento de disolverlo en una síntesis superadora. Se extendió por la población una afirmación: “es el único que puede gobernar”. Pero, a medida que pasaba el tiempo la búsqueda del poder se hizo más coyuntural, menos estructural, y más destinada a ocupar burocráticamente el poder que usarlo para completar la transformación iniciada en el ´45. Pero esto no por culpa del peronismo sino por la formalización mundial de la democracia liberal que iba ensanchando la brecha entre el representante y el representado. Hoy, estamos atravesando otra etapa que indica el incumplimiento de la promesa democrática liberal. La brecha se agranda. 

El panorama del Partido Justicialista refrenda la fragmentación. Hoy, hay tantos PJ como distritos electorales conducidos por dirigentes locales, y es débil para configurar la unidad de las partes. En realidad el Justicialismo como organización política juega con alguna de las fracciones, y no tiene fortaleza suficiente para ser prenda de unidad. 

Los peronismos lograron sobrevivir, pero ya no volvería al nivel de unificación que tuvieron con la dirección de Perón, tampoco volverían a la confrontación violenta. Las partes comparten propósitos y valores: soberanía, justicia social, nacionalismo económico siguen siendo puntos de coincidencia, pero la desconfianza surge para definir quien mejor los defiende. Hay visiones críticas latentes en los consensos del peronismo k que rozan el antisistema; por el contrario hay posiciones pro-sistema y aceptación de la democracia liberal en el peronismo no k. Parecería que el kichnerismo se posiciona a partir de las luchas resistenciales del peronismo y del peronismo de la seguridad social. En cambio, el otro peronismo se posiciona en la confianza en el régimen democrático, y en un reformismo no confrontativo. 

Para estos la Comunidad Organizada sigue siendo una obra referencial , una guía conceptual. En cambio, para el kichnerismo es una obra invisible. Mientras unos se apoyan en J.W. Cooke, Hernández Arregui, Jauretche, Cámpora y otros, los de enfrente apuntan al último Perón no comprometido con la violencia revolucionaria, ni con el establishment. Un Perón que, después de su desaparición física, sigue eligiendo el tiempo y no la sangre. Una pregunta clave sería para el peronismo hoy; que es el tiempo y que es la sangre. 

La expansión del capitalismo no ha resuelto la cuestión de la desigualdad que pesa fuertemente en la marginalidad social y cultural que sufre parte de la humanidad. El proceso de concentración y centralización del capital lleva a que una pequeña porción de la población posea un excesivo y obsceno beneficio, fruto del trabajo de la mayoría de la humanidad. La sensibilidad social del Papa Francisco y su indignación frente a la realidad socioeconómica queda asociada a su militancia peronista, e intenta unir las fracciones para enfrentar al oficialismo. 

Para el conjunto del peronismo hay muchas preguntas importantes y pendientes para enfrentar los desafíos del siglo XXI : ¿Qué hacer frente a la consolidación del capitalismo ?. ¿Cómo reconfigurar alianzas a partir de la nueva bipolaridad ?. ¿Qué hacer frente a los procesos tecnológicos que encabezan el cambio incesante ?. ¿ Cuál es la posición adecuada frente a la crisis del empleo y la modificación de la relación del sujeto con el trabajo?.¿Cómo asegurar un gobierno nacional y popular sustentable?. ¿Qué hacer frente a los cambios culturales y las reinvindicaciones sectoriales ? 

De todas maneras hay una inercia política que impulsa a la política a la conquista del poder. Pero la experiencia demuestra que la ocupación de la autoridad del Estado durante un tiempo, es importante, pero no suficiente. Esto es más claro si consideramos que se ejerce la gobernabilidad dentro de las reglas de juego del sistema político que es intrínsecamente contrario a la participación y movilización popular. Para ello sería necesario la institucionalización del cambio por fuera de la ocupación del Estado. 



b) La coyuntura 



Hoy, el principal problema del peronismo es que no tiene una conducción única, lo que impide la recreación movimientista en un solo comando, con una unidad de concepción y acción, frente a un mundo y una sociedad nacional que tiene sus demandas. Y cabe la pregunta para debatir y encontrar una respuesta, si el esquema político clásico del peronismo hoy es el adecuado. Los cambios en el poder mundial, las contradicciones existentes dentro del bloque hegemónico y sus efectos en la región, y el repliegue del progresismo en América Latina y el Caribe, condicionan necesariamente una revisión estratégica y táctica en las alianzas internacionales. De diciembre del 2015 cuando CFK dejaba el gobierno a la fecha el mundo y la región han cambiado significativamente. 

En estas últimas semanas se registraron movimientos unitarios en el panperonismo que suponen aproximaciones y reconfiguraciones. Es indudable que hay una fracción – la más numerosa electoralmente hablando– que se fortalece con la movilización de superestructuras hacia el espacio que lidera CFK. Con el encabezamiento de la ex Pta., el polo se asienta sobre la hipótesis de victoria y rehabilitación de la etapa k. Por el momento, su capacidad de consenso abarca a un tercio de la ciudadanía, aspirando a que en el ballotage CFK logre disolver el techo que la limita en su proyección. La gran mayoría del denominado progresismo que proviene de la tradición de izquierda y no peronista, está comprometido en continuar en sociedad con el kirchnerismo. No obstante, este sector no constituye un aporte numérico decisivo a la hora de contar votos. 

El peronismo k , como fuerza política, presenta particularidades; una de ellas es que su fortaleza y proyección electoral se concentra en la figura de CFK . También registra un techo debido al voto negativo que acumula y esto la debilita en un ballotage. Si bien el peronismo nunca se kirchnerizó en su totalidad; si se disciplinó en los territorios y en el Congreso bajo la centralidad de Néstor y Cristina. Pero la capacidad de crecimiento de la ex Pta supera los límites de afiliación al kichnerismo y se convierte en una competidora temible. 
Ricardo Rouvier

La primera incógnita frente al 2019 es si CFK será la candidata y; en segundo lugar si el Gobierno seguirá perdiendo consensos como hasta ahora. De ser así, las posibilidades electorales del kirchnerismo crecen hasta convertir en arriesgada la estrategia oficial de polarización. Claro; que en estas consideraciones estamos dejando de lado el capítulo judicial que puede generar sorpresas que afecten el escenario electoral. 

La potencia electoral de Cristina se impone a las simpatías o no que tienen los legisladores, intendentes y gobernadores por ella; pero que siguen con mucha atención lo que las encuestas vienen anunciando. Pero hay otro peronismo alternativo que rechazan al kirchnerismo por su “desvío” ideológico o por su estilo de conducción del Estado o del peronismo y que están dispuestos a construir opción a CFK y al Gobierno. Este distanciamiento que tienen estos dirigentes respecto del progresismo, y sobre todo sobre la izquierda, los ubica en una posición más conservadora que cuenta con una base territorial importante, articulaciones políticas, sociales y culturales que les ha permitido a varios de ellos mantener una continuidad en el poder de sus provincias. 

Este peronismo también formó y forma parte de la historia del justicialismo y participa de su epopeya y su nostalgia. Enfrente se ubica ese peronismo que; igual como hizo el mismo Perón en gran parte de su vida, elude toda referencia a las ideologías y potencia la totalidad de una Nación fijando el motor de la historia, no en la lucha de clases sino en la lucha por el desarrollo y por la democracia con el formato liberal conocido. 

No es una fuerza política antisistema, sino que procura el desarrollo de las fuerzas productivas (capitalismo) sobre las bases de la lucha contra la desigualdad y ponderando la producción nacional. Si se analiza con atención las declaraciones del candidato a Presidente Daniel Scioli en el 2015, se advertirá que enfatiza esta propensión a motorizar el régimen económico que es hegemónico en el mundo. Por supuesto que aplicando regulaciones propias de un país emergente y exhibiendo un nacionalismo económico, que adopta más la forma de desarrollismo que de intervención estatal de la economía. 

Desde esta óptica la fuerza política liderada por Massa y otros dirigentes apelan a mantener una economía de mercado con alguna presencia del Estado y, sobre todo, con la definición armónica del Capital, el Estado y el Trabajo. 

Para todo el peronismo es importante tomar conciencia del estado de situación de dependencia financiera, tecnológica y productiva de nuestro país. Y que es muy difícil darle sustentabilidad en el tiempo a un modelo populista de salario real alto, con la reforma de la matriz productiva actual, y apoyado solamente en el mercado interno. Cerrar la economía sería un error, y abrirla completamente una ingenuidad ante la nueva bipolaridad mundial atenta al interés sobre nuestras materias primas. La “salida” china está lejos del internacionalismo proletario. 

Las dificultades que presenta el peronismo alternativo tiene también sus limitaciones: una, la ausencia de un fuerte liderazgo, una capacidad electoral acotada, y una polarización que hoy ya alcanza a más del 60%; que le quita oxígeno. Una proporción numerosa del electorado se encuentra más animada por votar negativamente. No a Macri; o no a CFK. 

La referencia posible sobre un “peronismo del centro” no tiene clivaje en la sociedad y eso habla más de los polos que de sí mismo. O sea, el peronismo alternativo busca un espacio más grande que el que tiene. 

Hay movimientos unitarios, pero seguimos incrédulos en una unidad al 100%. Por supuesto que si alguna fracción peronista ganara el año próximo el movimiento centrípeto acercará a muchos que limarán sus diferencias. Es una gimnasia para la cual el peronismo está entrenado. 

Las encuestas muestran que la tercera fuerza alcanza, por ahora, a la mitad de lo que tiene Unidad Ciudadana o Cambiemos, o sea que la tercera fuerza no llega al tercio. Pero hay que considerar que ese peronismo alternativo aunque no logre encaramarse en los primeros lugares, su caudal puede ser decisivo a la hora de un eventual ballotage. Pero, esos votos, muchos de ellos peronistas, no tienen dueño. 





miércoles, 1 de agosto de 2018

LOS DILEMAS DEL PERONISMO, Por Ricardo Rouvier para Vagos y Vagas Peronistas


 "Llamamos panperonismo -dice Rouvier- a un conglomerado de dirigentes, organizaciones intermedias, gobernadores, militantes y el Partido PJ que está en disputa. También esto debería ser analizado con mayor detenimiento, pero si decimos que el Partido siempre ha sido secundario del movimiento nacional; y hoy la disputa es por su marca porque el partido exhibe un estancamiento desde hace muchos años. No es un espacio de debate, ni de usina de ideas, ni de capacitación en serio para la formación de cuadros, sino de simulacro y acción electoral. Pasaría inadvertido si existiese el movimiento; pero el movimiento nacional no existe más salvo retazos del mismo. Está el PJ, las organizaciones sociales, las sindicales y eso es todo. Eso es suficiente si hay unidad de concepción y de acción, sino es desarticulación del cuerpo orgánico". 






La democracia constitucional desde 1980 ha tenido un fuerte avance en la región y en el mundo, siendo los Partidos Políticos, columnas fundamentales del sistema democrático. Nuestro país recién se incorpora a esto con la reforma del ´94, a nivel constitucional con el reconocimiento expreso de los Partidos Políticos en su art. 38. La recuperación democrática en el ´83 no es un fenómeno argentino solamente, sino que corresponde a la expansión en Latinoamérica del régimen desplazando, tal vez, definitivamente el peligro de los gobiernos de facto. A pesar de algunos episodios que constituyen formas de acceso al poder en los límites de las normas, o en lo que se denomina golpes constitucionales, que no pueden ser equiparados con la intervención del Partido Militar. 

En cada país de la región; el desempeño democrática ha tenido las variaciones propias de la historia política de cada Nación; y en nuestro país la tradición de 70 años de peronismo ha generado una huella que no se ajusta precisamente a un sistema clásico de la democracia burguesa; en razón de la tensión que el peronismo ha puesto y pone a prueba a gobiernos civiles o militares tratando de convertirse en una fuerza hegemónica. Su gestión institucional apunta a ser un régimen y no a una fuerza política partidaria decidida a alternar con otras expresiones de la política. Inclusive la misma noción de Partido en el peronismo es casi extraña a su núcleo fundante y a su desarrollo, de ahí que las experiencias populistas o populares de gobierno hacen crujir la dinámica normal del sistema consagrado en occidente. 

Esta tradición que nos plantea verdaderos dilemas que la dirigencia no advierte en su urgencia, porque la realidad está sometida al tiempo y los cambios; a la “evolución” diría Perón. Una evolución que ha adquirido una velocidad extraordinaria. 

La configuración de la política profesional en nuestro país presenta la novedad del PRO como fuerza neoconservadora y Cambiemos como alianza electoral que ha logrado ser primera minoría. No se registra en el PRO, desde que asumió el gobierno, un crecimiento por afiliación o por adhesión por encima de lo que ya tiene. O sea que en esto sobresale la entente electoral más que una actividad partidaria día a día. 

Además , en nuestro país hay tres partidos políticos que podemos denominar históricos: la Unión Cívica y el Partido Socialista que nacieron a fines del siglo XIX; alentados por la proyección de una nueva clase media urbana que crecía a la sombra de una sociedad conservadora, de base oligárquica articulada con Gran Bretaña en sus relaciones de intercambio , que había proyectado una clase media con deseos de participar en lo público. Alem e Irigoyen fueron algunos de sus instrumentos que expresaron lo popular de entonces y cuyos objetivos apuntaban a consolidar la República a través del voto universal y obligatorio. Era claro que el ancién regime era la oligarquía del litoral y pampeana, con el modelo agroexportador y la aparición de nuevas clases sociales que presionaron por la democratización. Con el golpe del ´30 volvería la oligarquía al poder luego del período progresista ocupado por el yrigoyenismo. 
Hipólito Yrigoyen

La UCR alcanzaría luego en varias oportunidades la presidencia con Yrigoyen, Alvear (una versión más democratizadora de la burguesía terrateniente), Frondizi; Alfonsín y De la Rúa. Todas las veces, con la excepción de Alvear un hombre del régimen que comenzó en 1922 y terminó en 1928, en el resto ninguno terminó su período. Al punto que en el día de hoy se sigue mencionando si podrá un gobierno no peronista terminar su mandato. Algunos peronistas viven esto con un equívoco entusiasmo que hoy no provocaría ninguna satisfacción en el último Perón. 

El Partido Socialista siempre fue un partido de oposición, es decir siempre le temió al ejercicio del poder. Y salvo algunas experiencias locales, el socialismo nunca llegó a ser una opción nacional sino una opción ética de la política. Es más su creación tuvo que ver con la expansión mundial de esta ideología en sus versiones correspondientes al socialismo utópico, luego superado por el científico así denominado el marxismo. 

A estos dos partidos se le agregó poco después del acuerdo de Yalta el peronismo como una tercera posición frente a la URSS y el dominio de EEUU y sus aliados en Europa. Es decir que el peronismo es el más joven de los tres. A pesar de esto; los tres corren peligro de sobrevivir o no al siglo actual.
Conferencia de Yalta

¿Cuál es la situación actual de los mismos?; esta pregunta adquiere relevancia al valorizar un siglo XX muy rico en utopías, estallidos ideológicos, nuevas experiencias del Estado, varias guerras mundiales e infinidad de guerras locales; que señalaron un siglo pletórico de luchas, libertad, muerte, integración y desintegración. Avance fenomenal de la ciencia y la técnica, como nunca antes en la historia de la humanidad; y también finalización de utopías. En 1991 se firma el tratado que da por fin a la URSS; se integra la UE con el fin de poner un límite a la unipolaridad norteamericana que ahora va desarmándose. 

Aparece como un cisne negro la República Popular China , la India, y varios países asiáticos que son líderes en la producción industrial y en la investigación aplicada al mercado. También se empodera Rusia luego del desmantelamiento regional. 

El eje del poder mundial gira hacia el Asia – Pacífico; y los EEUU enfrentan una prospectiva que vaticina su decadencia, no del capitalismo, sino del país líder de la hegemonía mundial en la actualidad. 

Considerando estos tres partidos tenemos al Partido Socialista que nunca quiso o pudo proyectarse al poder nacional. Fiel a su historia de continuas divisiones; su mayor posicionamiento es en la Provincia de Santa Fe porque ejerce la gobernación desde hace años. En las elecciones legislativas de octubre del 2017 el Partido sacó el 14% de los votos; y fue superado ampliamente por Cambiemos con el 29%. También hay dirigentes socialistas sueltos pertenecientes a una fracción partidaria, que militan, o han sido funcionarios del kichnerismo. 

En cualquier caso el socialismo no tiene anclaje en la sociedad, porque de alguna manera sus objetivos en la versión social no institucional republicana ha sido cumplida por el peronismo, y su costado progresista es cubierto por el kichnerismo. Además; históricamente una parte importante del socialismo militó siempre en el antiperonismo. El Partido Socialista es una de las fuerzas tradicionales con el riesgo de desaparecer o hibernar largamente sin ninguna intervención significativa en el escenario político venidero. Para los otros socialistas su destino está ligado indisolublemente a lo que haga CFK. Es decir, no encuentra un sentido a una identidad diferenciada. 

La UCR es el partido que en el 2015 enfrentaba una grave crisis situacional, y en marzo de ese año decidió efectuar su alianza con el PRO y CC y constituir la alianza electoral luego triunfante (188 votos por la propuesta de Sanz a 114 votos defendidos por Cobos y R.Alfonsín). Previo a esto; en muchos territorios afiliados o adherentes radicales emigraron hacia el nuevo partido de Macri, ante una permanente interna y las situaciones traumáticas originadas en la salida de Alfonsín primero en medio de una hiperinflación, y De la Rúa en el vacío de gobernabilidad. 

El radicalismo hoy, paradójicamente, encuentra razones de las prevenciones que había hecho la minoría en Gualeguaychu respecto a las diferencias entre Macri y la UCR. Pero, antes de eso, debemos advertir que el radicalismo se salvó al ganar Cambiemos en el ´15 de lo que iba a ser una fractura en varios pedazos. El radicalismo aportó a la alianza su mayor fortaleza, que es su presencia territorial que el PRO no tenía; mientras esta nueva fuerza pone la conducción política y el liderazgo intelectual. Pero, el radicalismo, si bien tiene tradición liberal, más en lo político que en lo económico que tiene herencias del nacionalismo que colisionan con la libertad de mercado ortodoxa. Hoy el Partido centenario está atado a la alianza, y no hay probabilidades de ruptura, pero también comprometido a la estanflación y a las disposiciones del FMI. El futuro no lo sabemos pero no hay duda que la UCR hoy no es un partido mayoritario que signifique una opción para los ciudadanos, salvo en algunas provincias. Cambiemos conduce 13 provincias y de ellas 3 son de la UCR: Mendoza, Jujuy y Corrientes. En las otras provincias se promovieron a dirigentes independientes o también provenientes del tronco radical pero que ya no pertenecen al viejo Partido. 

Llamamos panperonismo a un conglomerado de dirigentes, organizaciones intermedias, gobernadores, militantes y el Partido PJ que está en disputa. También esto debería ser analizado con mayor detenimiento, pero si decimos que el Partido siempre ha sido secundario del movimiento nacional; y hoy la disputa es por su marca porque el partido exhibe un estancamiento desde hace muchos años. No es un espacio de debate, ni de usina de ideas, ni de capacitación en serio para la formación de cuadros, sino de simulacro y acción electoral. Pasaría inadvertido si existiese el movimiento; pero el movimiento nacional no existe más salvo retazos del mismo. Está el PJ, las organizaciones sociales, las sindicales y eso es todo. Eso es suficiente si hay unidad de concepción y de acción, sino es desarticulación del cuerpo orgánico. 

El conglomerado peronista está disperso debido a la ausencia de una conducción nacional que logra aglutinar como hizo Perón a las alas que siempre tuvo el peronismo. Alas que Perón nunca reconoció como líneas internas hasta que los ´70 se le desplomó encima cuando transitaba los últimos momentos de su vida. Hoy; hay 24 partidos PJ según cada disrito, con algún grado de organización en la liga de gobernadores, y lo que reúne en forma compacta el kichnerismo en el ámbito de AMBA. 

Perón muere el 1 de julio de 1974 y nunca pudo sustituirse, ni se sustituirá. Se creyó que invocándolo a él como a Evita sería suficiente para obtener algún valor especial otorgado por sus espíritus, pero no ha sido así; y el liderazgo de Perón sigue siendo irremplazable lo que hace que el peronismo siempre esté buscando lo que falta. El PJ no fue una excepción dentro de la crisis partidocrática del régimen exhibiendo inmovilismo e incapacidad, hoy tiene una intervención que no genera muchas esperanzas. Es bueno recordar que el peronismo nació en respuesta a las modalidades y forma oligárquicas que dominaban el país luego de caído el yrigoyenismo. Sin embargo, fue absorbido por estas formas que hoy repite en prácticas sociales y políticas que son de subordinación social, y no de liberación. El peronismo ha sido el campeón moderno de la participación popular , sin embargo hoy su dirigencia comparte la elitización de la política que se produce en todo el hemisferio. No hay presencia de las bases excepto en algunos sindicatos y en forma limitada. 
Juan Domingo Perón: el hombre del destino

No hay partido político popular para discutir sobre la política ni las representaciones, ni Agora convocada por los dirigentes para definir a cara descubierta frente al pueblo sus decisiones; hay dirigentes apoyados en su eternidad y estructuras que son rampas de lanzamiento electoral. Nada más. 

Sin embargo, la autonomización de los sujetos en la construcción y consumo de información e interacción social determina un margen de libertad para construir una decisión , una elección ciudadana. Creer que los medios de comunicación masivos reemplazan completamente a los partidos es un error , hay márgenes e intersticios para que la política pueda incursionar con un proyecto. Por supuesto que difundirlos es imprescindible pero hoy se puede lograr sin ser empleado de Magnetto. 

Entonces, el panperonismo comprende a una diversidad interna, que se forma en lo adversativo. El peronismo k, piensa que los peronistas no k son traidores , el peronismo federal piensa que CFK es el pasado a superar, el peronismo afín al k. pero algo crítico de él, piensa que el resto del peronismo facilita el triunfo de Macri sino se une. Basta transitar por la cloaca de las redes para ver a un peronismo subterráneo que espanta por su violencia simbólica. Menos mal que no hay fierros en el medio como en los ´70. 

A pesar de esto el peronismo se extiende por todo el país, con militancia partidaria o sin militancia. En cada pueblo también hay un radical, pero menos que peronistas. Lo que pasa es que hoy cuando uno se encuentra con uno hay que averiguar en cuál de los peronismos está inserto; para ver si lo abraza o desenfunda. 

Conclusión, los tres partidos históricos enfrentan el desafío del tiempo, el siglo XX terminó o está terminando, el siglo XXI empezó o está empezando. Y hay muchas evidencias por las cuales los tres partidos están anquilosados, arrinconados en su papel de partenaire como la UCR, o la disolución del socialismo o el congelamiento de ideas de un peronismo que encontró en el kichnerismo una lectura, otra lectura, tal vez una modernización progresista, o tal vez un fenómeno puramente coyuntural (eso está por verse). El peronismo además de ser un archipiélago está anquilosado entre liderazgos provinciales locales sin visión nacional o liderazgos parciales como el de CFK sin capacidad de construcción, salvo competencia electoral. 

Algunos peronistas, no precisamente la ex Pta., observan con unción todavía las 20 verdades o la Comunidad Organizada; textos que hoy la mayoría de los menores de 40 años no conoce, no ha leído y no registra. 

Eso demuestra que el paso del tiempo erosiona, que el dios Cronos es impiadoso con todos nosotros y con nuestras obras. Por eso Perón cambiaba, por eso Perón evolucionaba, porque sabía de la decrepitud que provoca el devenir histórico. 

En Conducción Política en el ítem Profundización y adaptación de la doctrina decía: 

“Por eso será necesario no solamente desarrollar, sino también que en esta escuela se sienten las bases necesarias para ir profundizándolas y adaptándolas a la marcha del tiempo. Una doctrina hoy excelente puede resultar un anacronismo dentro de pocos años, a fuerza de no evolucionar y de no adaptarse a las nuevas necesidades. Por eso hemos puesto, como primera tarea para la escuela, el desarrollarla, terminarla y después mantenerla al día, para adaptarla a la evolución.” 

Esta cita, que merece ser leída varias veces, señala con sabiduría lo que puede provocar el paso del tiempo si uno no se adapta, sino cambia, reconociendo que uno no tiene ninguna garantía de eternidad, a pesar de que chorrean bronce nuestros dirigentes. 

Sabemos que esta nota deja varias puertas abiertas , y que incluye varias problemáticas a desplegar y profundizar. Pero, finalmente queremos decir que el interés de fijarnos en la situación partidaria se debe a razones de la estructura política sobre la cual el peronismo debe actuar , sobre todo a partir de la recuperación democrática en 1983. El populismo con el nombre que tenga, peronismo, chavismo, etc, etc. pone en tensión al sistema político liberal, es lógico que ocurra esta contradicción entre la alternancia democrática liberal y la tendencia de los populismos a convertirse en un régimen, eso es más que los límites republicanos del sistema liberal-burgués impone. Eso paso con el primer peronismo que se constituyó en un régimen, con el chavismo y el socialismo del siglo XXI hoy fracasado, y con el kichnerismo que más tímidamente que la experiencia venezolana, o nicaragüense o boliviana, tuvo un intento de dominación a medias y con un clivaje de la democracia liberal en la clase media, que no tiene ninguno de los países mencionadas además del Brasil. 

Hoy, el panperonismo es lo que es, y no muestra de parte de su dirigencia, salvo honrosas excepciones, ningún interés ni vocación por hacer una revolución de las ideas adaptándose y actualizándose. Corre el riesgo de volverse anacrónico sin darse cuenta , de quedar congelado en los ´70 , como si la guerra continuara. No basta definirlo como “de centro” para diferenciarlo de los extremos. 
Esa mujer

La democracia argentina es de baja densidad debido, entre otras , a la debilidad de los partidos políticos (recordar la campaña institucionalista de CFK para elecciones del 2007). Y si bien, el sistema político burgués está en crisis en todo occidente, no encontramos nada que pueda sustituir a los Partidos y eso establece un dilema en nuestro país: o seguir con Partidos débiles o en peligro de extinción o restituir el poder y el funcionamiento de los mismos. 

Lo nuevo está protagonizado por el PRO y la alianza Cambiemos. Si el espacio popular y nacional no logra constituirse en forma orgánica, más allá de las elecciones, entonces quedara expuesta a esperar que personalidades excepcionales logren expresar las demandas populares. Y una vez que aparece rezar para que no se resfríe porque debajo de esas figuras no hay institucionalidad que sostenga. 

Estos son los dilemas que se le presentan a los distintos sectores del peronismo frente a otras fuerzas históricas que están en decadencia. Hoy, todas las miradas apuntan a la desembocadura electoral; mientras la gran mayoría de los jóvenes, que son el futuro; no los miran.