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sábado, 20 de junio de 2020

DATOS Y ALGORITMOS: EL MOTOR DEL CAPITALISMO DE PLATAFORMAS, por Alfredo Moreno(")

Las BigTeh del Silicon Valey, acumulan datos como capital 


Big Tech, como se conoce colectivamente a las empresas digitales, utiliza el modelo de negocio 'plataforma', que aprovecha las fuerzas combinadas de la conectividad a Internet y la inteligencia algorítmica (procesamiento paralelo) para producir ventaja competitiva derivada del aprendizaje con datos externos a través de la computación cognitiva. 
La economía digital se desarrolla a una velocidad vertiginosa, impulsada por la capacidad para recopilar, analizar y utilizar el volumen masivo de datos que diariamente y en forma creciente fluye por “los caños” de internet con destino a computadoras donde los algoritmos los convierten en el valor central del Capitalismo de plataformas. 
Esos datos provienen de las huellas digitales marcadas por las actividades personales, sociales, culturales y empresariales que se realizan en diversas plataformas digitales de la World Wide Web. El tráfico mundial se organiza a través del Protocolo de Internet (IP). 

Gran parte de los procesos y sistemas económicos basados ​​en la inteligencia digital concertada se encuentran en pleno desarrollo, expandiendo al mundo sus servicios 4.0. La cuota de eficiencia debe generar un alto volumen de dinero para repartir en los accionistas por lo cual para asegurar el dividendo los servicios 4.0 deben ser completamente novedosos y demasiado atractivos para que las sociedades los incorpore. Un requisito importante de esta la política digital es no permitir que las personas retengan el control sobre su información personal.

Está “energía limpia” que enciende el motor de la economía digital, es universalmente reconocida por las corporaciones en los encuentros globales de negocios como el Foro Económico Mundial o los sendos artículos del Financial Times o The Economist. Pero los datos como recurso económico casi nunca figuran en las discusiones de políticas a nivel global. A nivel nacional, sus menciones siguen siendo en su mayoría muy generales o inexistes. 

Los EE. UU. y sus aliados políticos y económicos tienen un fuerte control sobre posicionamientos en política global. Cualquier discusión sobre datos como recurso implicaría la posibilidad de extracción de datos valiosos de las empresas con domicilio legal estadounidense. A pesar de esto con miras al nuevo orden comercial global, Estados Unidos y sus aliados, quieren lograr que todos los países firmen un régimen de "flujo de datos globales libres". 

La cadena de valor de los datos es tipificada como: datos personales o no personales; privados o públicos; recopilados con fines comerciales o gubernamentales; facilitados voluntariamente, observados o inferidos; sensibles o no sensibles. 

La cadena de valor, plantea desafíos sobre la veracidad y el valor de los datos. Las corporaciones u organizaciones que promueven la recopilación de datos; la elaboración de conocimiento a partir de los datos; el almacenamiento, análisis y modelización de esos datos se encuentran demandadas en producir este recurso no natural. El valor surge una vez que los datos se transforman en inteligencia digital y toman un valor económico a través de su utilización comercial. 

A medida que la economía digital crece en la mayoría de las relaciones económicas, el acceso y el control sobre varios tipos de datos determina la ventaja o desventaja económica comparativa de los actores involucrados, consumidores y corporaciones. 

Las leyes actuales de protección de datos no se centran en la dimensión económica de los mismos, incluso en términos de datos personales. Una de las columnas principales de la economía digital se afianza en la publicidad dirigida o personalizada, para lo cual los datos personales son el insumo clave para la gestión inteligente o la inteligencia artificial basada en datos de actividades de todo el comercio global. No alcanza con el anonimato de los datos.

El valor predeterminado este dado por quien recopile dichos datos de forma total y exclusiva. Este incumplimiento, prepara el escenario para que algunas corporaciones digitales se conviertan en las más ricas a nivel mundial por capitalización de mercado. ZOOM ha sido uno de los ganadores de la cuarentena producida por el COVID 19. La plataforma de videollamadas ha visto sus cifras disparadas, pasando de 10 millones de sesiones a 300 en apenas cuatro meses. La capitalización bursátil de ZOOM ha alcanzado los 49.000 millones de dólares. Esto supone, a su vez, más del doble de Twitter o Snapchat, pero lo más sorprendente es que es más de lo que suman entre sí las siete aerolíneas con más ingresos del mundo en 2019. 



Estas tendencias iniciales se intensificarán, y el escenario nos plantea nos impone orientar nuestros conocimientos y participaciones en dirección de un modelo de economía digital que sea justa para los usuarios/ciudadanos consumidores, para los pequeños empresas y actores de la economía y para los países que aprecian la democracia del buen vivir colectivo. 



Tráfico creciente en la red 

El gráfico producido por el Informe sobre la Economía Digital UNCTAD del 2019, ponen en relieve el aumento del volumen da datos en Giga Bytes (GB) transferidos por segundo en diferentes etapas de desarrollo tecnológicos de las Telecomunicaciones. 



El almacenamiento de datos tiene un proceso de cambio permanente a través del uso de la tecnología digital, que permite contener el creciente volumen que configura el big data. Esta tecnología se aplica a funciones de organizar, distribuir y archivar información con los bytes que son parte de los sistemas de los que la gente depende día con día, llega a ser tan importante en todos los servicios: desde una simple aplicación, contenido multimedia, direcciones, contactos, hasta protocolos de red y todo lo que tiene que ver con el mundo digital. 

Los discos duros en cualquier arquitectura de almacenamiento, están siendo superados por tecnologías como las cabinas AFA (All Flash Array), discos de estado sólido cuya principal ventaja es la rapidez, tanto en escritura como lectura, y con una duración mayor lo que les permite un mejor rendimiento. Otro factor importante a tener en cuenta es que el costo de almacenamiento flash continúa disminuyendo, se espera que alcance una paridad con el de los discos duros en un futuro no muy lejano. 

El recorrido digital de este siglo ha creado más información que en toda la historia de la humanidad. El propio devenir de la tecnología demandará cada vez mayores volúmenes para procesar los datos: la capacidad de almacenar información digital se duplica cada 40 meses desde 1980 y, de acuerdo a IDC (www.idc.com) en 2025 habrá más de 160 Zb (zettabytes) de datos digitales en todo el mundo. 

En 1Tb se puede almacenar 250.000 canciones, 17.520 horas de música en formato MP3, 2 años ininterrumpidos de escucha. En 1 Zb, son 250 billones de canciones o sea 2 mil millones de años de escucha ininterrumpida. 

Este volumen de datos pone en crisis las estructuras físicas, los dispositivos de almacenamiento que se alojan en las mismas como así también las superficies donde se instalan y el alto consumo de energía; ya que para las estimaciones de IDC necesitaríamos 160 billones de discos de 1 TB. 



¿La alternativa? Desarrollar un dispositivo que reemplaza las unidades magnéticas o de estado sólido por unidades biológicas, para guardar información digital. 

Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Waterford, en Irlanda, ha desarrollado una técnica que recurre a las bacterias para acumular hasta un zettabyte en un gramo de ADN, que los profesionales han comparado con el propio software de una célula. Han transformado la información en datos digitales y luego en moléculas orgánicas conocidas como nucleótidos. 

El punto exacto donde se guardará el zettabyte es la cepa Novablue de la bacteria E. Coli, que presenta una ubicación fija. Mientras que las encargadas de codificar los datos serán las moléculas de ADN de doble deformación, llamadas plásmidos. ¿y cómo podremos extraer la información almacenada? Según los expertos, mediante la liberación de una cepa HB101 móvil de E. Coli. Dicho proceso resulta muy complicado, lento y costoso. Aunque es cuestión de tiempo que este nivel alcance el límite necesario para su uso generalizado. 

Microsoft es uno de los gigantes tecnológicos que participa de la creación de un dispositivo que utilice la biología para sustituir las unidades de almacenamiento digitales convencionales. El primer logro de la compañía fue almacenar 200 megabytes de datos en hebras de ADN. 

La parte interesada en el proceso de gestión de datos a escala mundial, es la especialización de los proveedores de almacenamiento. Como mencionamos anteriormente la información crece exponencialmente y será esencial tener almacenes para encarar este paradigma donde los metros cuadrados de superficie y la infraestructura energética son recursos de altísima demanda. 

Propuesta inicial por el derecho a los Datos 

En Argentina y Latinoamérica, la protección sobre el derecho ciudadano de los datos personales en muy débil o nula. Es necesario comenzar a configurar orientaciones políticas respaldadas por un marco general explícito sobre los derechos económicos sobre los datos, de los individuos y sus comunidades o grupos sociales. 

Las leyes de la Unión Europea y Japón responden a las alianzas geoeconómica con los Estados Unidos. Esperan tener posición del lado del extractor de datos para alimentar la ecuación de la economía digital global. Solo la República Popular China puede competir es este aspecto. Por lo tanto, los países en desarrollo necesitan comenzar a configurar los marcos de derechos económicos en torno a los datos, especialmente los de tipo colectivo o comunitario como las producciones agrícolas familiares. 

Este es el objetivo principal es proteger los elementos de datos de la comunidad o grupo y los datos nacionales en los proyectos y acciones del comercio electrónico local y regional. Debemos contemplar y declarar la propiedad comunitaria de los datos aportados por las diversas comunidades de personas y su almacenamiento en territorio nacional. Representaciones parlamentarias ampliadas con actores sociales y culturales deben monitorear el cumplimiento. 

Necesitamos medios legales y técnicos para hacer que los datos estén disponibles para el desarrollo de la economía digital local y regional, con fuerte protagonismos de las pequeñas y medianas empresas en el marco de una economía social, solidaria y colaborativa. Declarar la intención de desarrollar los derechos económicos internos sobre los datos es el paso más importante. Continuará con trabajo innovador y abierto a nivel de políticas legales, técnicas y de modelo de negocio. Pero sin dar este primer paso nos encontraremos en un contexto de subyugación y dependencia digital. 

Manteniendo su liderazgo y control del discurso de la economía digital global, y visualizando la creciente incomodidad de los países en desarrollo por los flujos globales de datos, el aliado clave de los EE. UU., Japón, ha creado un nuevo marco de "Flujo libre de datos con confianza". En este contexto, Japón afirma atender las preocupaciones de los países en desarrollo al incluir protecciones de privacidad y seguridad en los marcos de flujo de datos globales. 

Para la Argentina y Latinoamérica el problema más importante está en los derechos económicos sobre los datos que fluyen internamente, caso Mercado Libre, de cada nación a la economía global. Estos no son derechos de propiedad intelectual de los recolectores de datos, sino los derechos de las personas, los grupos sociales, las comunidades, los pequeños y medianos actores económicos, en definitiva, el Estado. Que, en conjunto, aportan datos a los procesos centrales que desarrollan inteligencia digital como base de la economía y el control digital global. 

No debemos renunciar a las políticas económicas en torno a los datos. De hecho, si Estados Unidos y sus aliados están listos para aceptar algún tipo de marco como "flujos de datos globales con confianza y protección de los derechos económicos", deberíamos poder discutirlo. A esta mesa, deberíamos proponer inicialmente el almacenamiento de los Datos en territorio loca. Es decir, cada Nube de almacenamiento deberá tener sus servidores físicos alojados en territorios nacionales o comunidad de naciones no alineadas digitalmente. Otro de los temas iniciales es discutir en igualdad los bloques de clases IP (Internet Protocol) mediante los cuales el ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers) administra la red Internet. 

Es la hora de los Estado Nación. 

(") Alfredo Moreno, Computador Científico, Profesor TIC en UNM, Argentina.

@Ticdata2 







miércoles, 24 de julio de 2019

POLITIZAR LAS TIC: LA INTERNET INDUSTRIAL, Por Alfredo Moreno

De la mano de Internet, mejor dicho de “Los dueños de Internet” (corporaciones digitales conocidas como GAFAM, Google Amazon Facebook Apple Microsoft), la trasformación digital configura un nuevo mapa tecnológico en el que intervienen y se conectan en tiempo real todos los actores sociales (consumidores, empresas, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil) a través de distintos dispositivos (teléfonos celulares inteligentes, computadoras, sensores, etc.) y plataformas digitales (e-commerce, e-government, e-learning, redes sociales), cambiando la forma en que producimos, trabajamos y nos comunicamos.

Lo nuevo en la redefinición digital es la conexión de máquinas, dispositivos y sistemas que configuran redes inteligentes que se pueden controlar mutuamente de forma autónoma, mediante el software. Esto cambia de manera radical el proceso de producción que genera nuevas demandas de capacidades, nuevos modelos de negocios, cadenas de valor y formas de organización industrial.

La Cuarta Revolución Industrial es la fase de la digitalización del sector manufacturero y está impulsada por el aumento de los volúmenes de datos, la potencia en los sistemas computacionales y la conectividad. Si bien muchas de las tecnologías que hoy convergen, ya existían, aunque de forma embrionaria y sin la robustez que hoy aportan, la diferencia con respecto al pasado se basa en la forma en que se combinan para generar disrupciones significativas.


Las principales características de la actual revolución industrial, las son la reducción de los períodos de llegada al mercado con productos más complejos. La mayor flexibilidad y adaptabilidad para la producción en masa personalizada y ciclos de innovación más cortos. En términos de organización industrial, se pasa de estructuras para fabricar productos aislados a productos inteligentes y conectados, a sistemas de productos y finalmente a sistemas de sistemas.

Con el desarrollo de Internet de la industria, la creación de valor recae en la generación y el análisis de los flujos de datos que se originan en cada eslabón de la cadena de valor y las actividades de producción. Esta innovación mejora la oferta de los productos y servicios, optimiza los procesos de producción, enriquece la experiencia de los clientes mediante servicios posventa y crea fuentes de ingresos derivadas de los nuevos modelos de negocios basados en el análisis de datos. Según el Foro Económico Mundial, las empresas utilizan estas nuevas funcionalidades para aumentar su eficiencia operativa mediante el mantenimiento predictivo, que permite disminuir los tiempos de reparación un 12%, bajar los costos de mantenimiento cerca del 30% y reducir casi el 70% de las fallas.

En la medida en que se avanza hacia productos inteligentes y conectados, el software adquiere un rol más importante en la producción de bienes físicos. Por ello, la definición de estándares de interoperabilidad es central para el desarrollo de la Internet de la industria.

En Alemania, los Estados Unidos y China, basados en sus ventajas competitivas, se están impulsado el desarrollo de la Internet industrial, mediante políticas denominadas Industria 4.0, Industrial Internet o Made in China 2025, respectivamente.

Desde esta perspectiva, la competitividad y el crecimiento de los países dependerán en gran medida de su integración a la infraestructura digital mundial cuya base es la red con protocolo 5G y el software en términos de las nuevas herramientas de la manufactura, el control, el mantenimiento predictivo, el análisis de los datos como valor agregado y los sistemas de fabricación mencionados. Esta transición requiere desarrollar el ecosistema digital, mejorar su infraestructura, las capacidades humanas y el entorno empresarial para promover la inversión, la innovación, el emprendimiento y la capacitación como estrategia de formación y reconversión laboral.

Aparecen consideraciones como la definición de estándares globales, la regulación de flujos de datos, los derechos de propiedad intelectual y la seguridad y privacidad, que se discuten intensamente en los países avanzados y deberían abordarse con una visión local y regional integrando los países en vías de desarrollo.

La Revolución 4.0 es visualizada como una oportunidad para que la industria recupere su liderazgo como motor del desarrollo. Es necesario formular una nueva síntesis entre los tres pilares de la estructura económica nacional: los recursos naturales, la capacidad del sector industrial y las capacidades del sistema científico tecnológico con un Estado que impulse y regule la distribución de la riqueza y el bienestar de la población.


Sistema de información 4.0

La nueva industria se basa en sistemas ciberfísicos (cyber physical systems, CPS) que monitorean los procesos físicos, crean modelos virtuales (copias) del mundo físico y toman decisiones descentralizadas sobre la base de esos modelos.

Un sistema CPS es un mecanismo (sistema físico) controlado o monitorizado por algoritmos (software) que son procesados en computadoras conectadas a la red internet. En estos sistemas, los componentes físicos y de software están profundamente entrelazados, donde cada elemento opera en diferentes escalas espaciales y temporales, exhibiendo múltiples comportamientos, e interaccionando entre ellos de innumerables formas que cambian con el contexto. Ejemplos de CPS son los sistemas de monitoreo en tiempo real de red eléctrica, sistemas de automóvil autónomo, sistemas en tiempo real para control médico, sistemas de control de procesos, monitorización de procesos de fabricación, monitorio y alarmas de infraestructuras y carreteras, sistemas de robótica, domótica y pilotos automáticos aeronáuticos entre otros.

CPS implica un enfoque multidisciplinario, fusionando la teoría de cibernética, mecatrónica y las tecnologías de diseño y de proceso. El control de los procesos es a menudo derivado a sistemas industriales embebidos (SIE). Ejemplos de los SIE en la vida cotidiana son televisores, videos, lavadoras, alarmas, teléfonos es decir dispositivos con capacidad de memoria, procesamiento de programas y el algunos versiones conectables a Internet.

CPS es también Internet de las cosas (IoT) compartiendo la misma arquitectura básica. CPS presenta una combinación más alta y coordinación entre elementos físicos y computacionales y los sistemas de gestión tecno industriales.

Los precursores de los CPS pueden ser encontrados en diversas áreas como la aeroespacial, la automotriz, procesos químicos, bioquímicos, infraestructura civil, energía, salud, manufactura, automotriz, transporte, diversión, y electrodomésticos.

Este proceso de digitalización y vinculación de las unidades productivas en una economía demanda una nueva calidad de la conectividad (altas velocidades y baja latencia) que permita sistemas de producción flexibles y fuertemente integrados, con uso masivo de robots, máquinas inteligentes y software. Es decir, demanda 5G.

La arquitectura de los CPS está basada en la integración de las máquinas de producción y los datos que se generan y transmiten en la red propia y la alimentación de los sistemas de gestión tecno industriales.

El programa europeo “Horizonte 2020” contempla que los CPS son la próxima generación de Sistemas de la Tecnología y la Comunicación (TICs) que se interconectan y colaboran a través del Internet de las Cosas, y proporcionan a los ciudadanos y a los negocios un conjunto amplio de aplicaciones y servicios innovadores.

El Future Trends Forum 2018, de la Fundación de la Innovación Bankinter muestra en el siguiente gráfico los años de adopción de CPS según sector del mercado europeo:



Para planear un desarrollo de CPS son recomendables algunas acciones a considerar:

Propiciar una conexión inteligente: desde el nivel de máquina o componente., Lo primero es tener claro cómo adquirir datos de manera eficiente y confiable. Un protocolo de comunicación y el diseño de un esquema de red de fábrica robusto basado en métodos conocidos de comunicación sin cables, como Bluetooth o Wi-Fi resulta posible. Además, hay que garantizar la calidad y transparencia de los datos, requisito indispensable cuando el objetivo es lograr que los sistemas de máquinas tomen decisiones en base a los datos.
Convertir datos a información: en un entorno industrial, los datos pueden provenir de diferentes recursos, incluidos controladores, sensores, sistemas de fabricación (ERP – Planificación de recursos, MES – Ejecución de manufactura, SCM – Administración de la cadena de suministros y CRM– Relaciones con los clientes) o registros de mantenimiento. Estos datos deben convertirse en información significativa para una aplicación en el mundo real, por lo que es preciso implementar las capacidades que harán posible extraer valor de los bits de información recogidos.
Construir una gran base de datos/conocimiento para cada sistema de máquina: una vez que es posible recolectar información de los sistemas de la máquina, hay que garantizar la robustez del nivel cibernético, que surge cuando la información se utiliza para crear avatares cibernéticos para máquinas físicas que permiten acumular una base de conocimiento compartido.
Convertir las señales de las máquinas en información: la automatización industrial avanza hacia un modelo cognitivo, en el que la máquina misma puede aprovechar este sistema de monitoreo en tiempo real para diagnosticar sus posibles fallos y conocer su potencial degradación por adelantado. Este tipo de sistemas pueden utilizar algunos algoritmos de predicción específicos para anticipar errores, problemas, ineficiencias o interrupciones dentro de un plazo temporal.
Configurar el sistema para que sea capaz de enviar información sobre los problemas detectados prematuramente: el conocimiento extraído puede enviarse al sistema de gestión empresarial para que usuarios y gerentes puedan tomar la decisión correcta en función de la información recibida. Al mismo tiempo, la máquina puede ajustar su carga de trabajo o su programa de fabricación para reducir las pérdidas provocadas por el funcionamiento incorrecto de la máquina y, finalmente, lograr un sistema resistente.


Los factores centrales que han impulsado el cambio el paradigma industrial está dado por:

El incremento de capacidad de procesamiento de los dispositivos y su reducción de tamaño.
Abaratamiento cercano al 60%, permitiendo no sólo conectar los dispositivos sino además que dispongan de software para actuar en función de los datos que generan o reciben.
La reducción de los costos de los dispositivos electrónicos en general.
La nueva forma de vida digital. Ha penetrado en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Las personas utilizamos cada vez más tecnología y la asumimos como parte de nuestra vida cotidiana.
El creciente aumento de la conectividad de manera universal.


Un camino posible

Argentina no sólo tiene oportunidades de convertirse en usuario de TIC, también puede posicionarse como un desarrollador/productor de soluciones tecnológicas en la era de la digitalización. El logro de ese doble rol es identificado como condición necesaria para que la Argentina pueda crear empleos de calidad y escapar de la competitividad basada en precios y costos. En este sentido, se identifica el enorme potencial de las TIC en relación al Big Data, la Biotecnología, Bioinformática y Humano ingeniería para transformar a la industria, incluso a los sectores más competitivos y para potenciar los procesos de innovación.

Orientar el financiamiento crediticio hacia el segmento de las PyMEs industriales es una de las claves para evitar la concentración del progreso tecnológico en pocas empresas. También, se reconoce el rol dinamizador que puede tener el mercado interno para traccionar la producción industrial en la Argentina, como así también la necesidad de establecer mecanismos de coordinación y cooperación entre el sector público y el sector privado.

La sanción de la Ley “Compre argentino” y la creación del “Programa de Desarrollo de Proveedores del Estado” son herramientas alentadoras en esta dirección. Además, se destacan la “Ley de Biotecnología” y la “Ley de Emprendedores” por sus contribuciones a la generación de nuevas empresas y emprendimientos innovadores que impactan transversalmente en varias ramas de la industria tradicional.[i]

La memoria tecno científica y la innovación en ingeniería tiene antecedentes como la instalación dela plata de IBM para producir las impresoras para toda la región en 1960, los desarrollos de Fate Electrónica, el diseño y fabricación del Cifra Sistemas 1970, ARPANET 1980 y en 2014 y 2015 RASAT I y II respectivamente; dan certeza de que es posible abordar el tren de las Industrias 4.0.


Impacto en el trabajo


Los cambios tecnológicos han impactado en la organización del trabajo y en la transformación, reemplazo o eliminación de muchas ocupaciones y puestos de trabajo. Los alcances de estos cambios siempre han ocupado un lugar importante en el debate, tanto económico como social. La implementación del modelo actual extractivista, tiene por objetivo el debilitamiento y anulación de los Sindicatos como representación y defensa de los derechos de los trabajadores.

La asimetría Norte – Sur respecto de la digitalización de la industria puesta en debate por Cédric Leterme “La digitalización del trabajo y sus consecuencias para el Sur” muestra que la situación es aún más problemática para los trabajadores y las poblaciones del Sur, en la medida que la mayoría de estas corporaciones digitales (GAFAM) tienen su sede en los Estados Unidos, lo que crea nuevas relaciones mundiales de dependencia y explotación con consecuencias económicas y geopolíticas potencialmente significativas.

En este contexto, la liberalización del “comercio electrónico” será crucial, ya que podría reforzar los desequilibrios actuales, al limitar drásticamente las posibilidades de regular la economía digital en beneficio de las poblaciones y los trabajadores, especialmente para los países del Sur.

Leterme alerta que el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) o el nuevo Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC) ya incluyen cláusulas que impiden que se infrinja el “libre flujo de datos a través de las fronteras”, o que se requiera que los datos se localicen en el país donde se generan. Más aún, este tipo de cláusula ya se está debatiendo a escala mundial en la Organización Mundial del Comercio [ii].

Esta realidad configura un modelo de inserción de las TIC donde las decisiones políticas están orientadas por los intereses corporativos que regulan el mercado. Otro modelo posible es la construcción de pensamiento crítico, proponiendo líneas de acción para que estos conocimientos sean útiles en el desarrollo humano, el bienestar de los pueblos y la prosperidad de las naciones.

Es posible utilizar las plataformas tecnológicas con el objeto de potenciar el trabajo humano generando más y mejor trabajo, pero es necesario cambiar la lógica del desarrollo tecnológico extractivista y de consumo al infinito propuesto por el modelo actual. Para esto es condición pasar del creciente aumento de las tasas de ganancia y del capital concentrado a orientar los esfuerzos tecnológicos hacia los intereses nacionales, populares y regionales.

Abandonar esta lógica implica la intervención directa de políticas a cargo del Estado. Detrás de las grandes innovaciones del siglo XX siempre estuvo el Estado, no solo con su capacidad de financiamiento, sino, y fundamentalmente, con su disposición a asumir importantes riegos asociados a los procesos de innovación. Los Sindicatos son actores claves en la formación de ámbitos para intervenir decididamente en las políticas de desarrollo industrial y de capacitación las aptitudes que demanda la Industria 4.0.

“La única manera de generar confluencia entre el sector público, el sector sindical y el privado es devolver la confianza a las instituciones públicas, en generar más conocimiento para la inclusión y el desarrollo”[iii].

No es posible aislarse de los desarrollos tecnológicos, tampoco lo es comprar los paquetes tecnológicos enteros, como “caja negra” aceptando políticas de implementación de alto costo social y laboral.


- Alfredo Moreno, Computador Científico, Profesor TIC en UNM, Argentina.





[i] Industrias 4.0 Fabricando el futuro. BID, INTAL e UIA. Autores Ana Inés Basco, Gustavo Beliz, Diego Coatz, Paula Garnero


[ii] La justicia social en un mundo digitalizado https://www.alainet.org/es/revistas/542


[iii] El Estado emprendedor, Mariana Mazzucato