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miércoles, 16 de diciembre de 2015

SUBSIDIO, RETENCIONES, PUEBLO, Por Federico Bernal (Fuente: Tiempo Argentino, 16/12/15)


Federico Bernal

Lograron imponer culturalmente el término "populismo energético" para descalificar la decisión política -vigente entre 2003 y 2015- de convertir a la energía en herramienta de lucha contra la pobreza a la vez que elemento estratégico para la mejora progresiva de la calidad de vida de la población y la autosuficiencia económica, industrial y productiva del país. Ahora que conocemos al flamante equipo energético de Juan José Aranguren, es un buen momento para devolverles la gentileza y comenzar a hablar de "mercadismo energético". El mercado se adueñó de la energía; el flamante Ministerio de Energía no es otra cosa que una cámara empresaria. Una vergüenza y un insostenible atentado a la seguridad jurídica del pueblo argentino, que explica la razón de fondo detrás de la eliminación de los subsidios y el consecuente e inminente tarifazo.

Una cámara empresaria como Ministerio
A continuación, el listado de los funcionarios designados por el ex CEO de Shell para hacerse cargo de la política energética de la Argentina. A propósito, el diario Clarín expresó: "Los elegidos causaron una reacción favorable en las empresas, donde se les reconoce idoneidad y experiencia" (12/12/2015). ¡Cómo no estar felices si los elegidos son todos ex directores de esas mismas empresas! Veamos ahora cómo se hizo el reparto de carteras y cargos.
- Shell al frente de la máxima dirección ejecutiva del ministerio. Su ficha es Juan José Aranguren.
- La consultora Mercados Energéticos se hará de la Secretaría de Energía Eléctrica a través de Alejandro Sruoga. Hombres que pasaron por las empresas Aires Renewables SA, BP, PAE y EDENOR serán parte de su equipo. Sruoga fue recomendado a Aranguren por el ex secretario de Energía de Menem, Carlos Bastos, a la sazón cerebro del desguace del sector público energético y responsable de la dolarización de los servicios de gas y electricidad (esquema de tarifas dolarizadas) ajustadas a la evolución de los precios en EE UU. Bastos fue además testigo para sendas empresas extranjeras en sus demandas contra el Estado argentino ante el CIADI. Sruoga es descripto así por dos diarios oficialistas: "Tuvo una activa participación como asesor durante la privatización del sector eléctrico que llevó adelante el gobierno menemista. Entre los años 1992 y 1996, se desempeñó como gerente de costos y tarifas de la distribuidora EDENOR. Luego se pasó a la actividad privada, donde trabajó como director de la consultora Mercados Energéticos" (Clarín-12/4/2001). "Es consultor nacional e internacional en regulación energética y planificación de inversiones y asesor del Consejo Federal de Energía Eléctrica..." (La Nación - 4/12/15). Acompañarán a Sruoga Sebastián Kind (ex jefe de Energías Alternativas de PAE, ex BP) y Osvaldo Rolando, ex ADDERA (analizado en el próximo punto). Por último, cabe mencionar que Sruoga fue secretario de Energía durante la floreciente administración de Fernando de la Rúa, entre abril y diciembre de 2001.
- La Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) fue galardonada con el tercer escalafón. Osvaldo Rolando, ex presidente de ADEERA (2011 a diciembre de 2015) y ex director de EDESUR, ocupará el cargo de subsecretario de Energía Térmica, Transporte y Distribución Eléctrica. Creada en 1992, ADEERA está conformada por 46 distribuidoras de energía eléctrica de origen privado, público y cooperativo (ambas dos en minoría absoluta) que en conjunto operan el 97% de la energía eléctrica consumida en el país. "El Ing. Osvaldo Rolando fue designado subsecretario en el Ministerio de Energía y Minería... ejerció diversas responsabilidades en EDESUR y ocupó durante cinco períodos consecutivos la Gerencia General de SACME (empresa que opera el sistema de A.T. de Capital y GBA)".
- La familia Bulgheroni -Pan American Energy y Axión (controlada por PAE)- fue premiada con la Secretaría de Combustibles. José Luis Sureda, flamante secretario, fue vicepresidente de Gas en Pan American Energy. El diario oficialista Perfil no nos deja mentir. Bajo el título "Aranguren incorpora en Combustibles a un ejecutivo clave del Grupo Bulgheroni" leemos que "La designación de Sureda tenía en vilo a las petroleras. Ocupará un cargo estratégico, ya que deberá definir los precios que recibirán los productores de petróleo y gas durante el año que viene. En esa lista figuran los empresarios más poderosos del establishment local, como Paolo Rocca, presidente de Techint, que opera en el mercado petrolero a través de Tecpetrol, y los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni, dueños de Pan American Energy (PAE), la segunda petrolera del mercado junto con BP y la china CNOOC" (11/12/2015). El diario Clarín agrega en nota del 14 de diciembre que asesorará al secretario de Combustibles un tal "Pablo Popik, de Axion".
- La constructora IECSA, la consultora V8, el IAPG y Exxon serán decisivos en materia de Planeamiento Energético. Su máxima autoridad será Nicolás Redondo. En palabras del diario Clarín, se trata del "... titular de la consultora V8 y... ex CEO de Esso [Exxon] en El Salvador. Los subsecretarios bajo su órbita son: Mauricio Roitman -jefe de consultoría de Negocios en Energy Consulting, con maestría en Economía en la Universidad de Surrey (Reino Unido)-, Andrea Heins -socia del Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG) y autora de papers sobre el petróleo crudo- y Alberto Brusco, un ex IECSA". ¿Y qué es IECSA? La Nación, obligado por una jugada magistral del ex ministro de Planificación Federal, nos recuerda de qué hablamos: "IECSA, la ex constructora de Franco Macri, que éste... vendió después a su sobrino Ángelo Calcaterra" (19/12/2015). Propiedad transitiva: Ángelo, primo del Presidente de la Nación.
- Compass Lexecon y la Fundación Mediterránea al frente de la subsecretaria de Política Tarifaria. El funcionario elegido es el economista Andrés Chambouleyron, doctorado por la Universidad de Texas e integrante de los equipos técnicos de la Fundación Mediterránea en los noventa. En 2001, asesoró además al ministerio de Economía (Cavallo y/o López Murphy). ¿Y qué es Compass Lexecon? Se trata de una de las más prestigiosas firmas de abogados de EE UU, especializada en brindar servicios a corporaciones financieras, compañías multinacionales y fondos buitre. Chambouleyron -en calidad de especialista "argentino" y emulando a Daniel Montamat y Carlos Bastos- ofició de perito para más de cinco diferentes empresas (francesas, italianas, estadounidenses, españolas, etc.) en sus respetivos juicios contra el Estado nacional ante el CIADI, años 2004 y 2009, sectores eléctrico y gasífero, telecomunicaciones y agua y saneamiento.
- La consultora de Daniel Montamat (ex secretario de Energía de Fernando de la Rúa y testigo para El Paso Energy en su juicio al Estado nacional ante el CIADI) influenciará las políticas emanadas de la subsecretaría de Coordinación Administrativa. La firma estará representada por Sebastián Scheimberg, integrante de la Fundación Pensar.
- Como presidente del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) asumirá un ex EDESUR y EDENOR. Se trata de Juan Garade, dueño además de su propia consultora. Por su parte, al Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) iría Daniel Perrone, director de Asuntos Institucionales de Transportadora de Gas del Sur (TGS).
- Finalmente y en YPF desembarcaría Jorge Ferioli, el actual número uno de Chevron Argentina (recordemos sociedad estratégica YPF-Chevron en Vaca Muerta). Aparentemente el remplazo de Miguel Galuccio se llevaría a cabo en los próximos meses. Esta jugada explica que por estos días Aranguren haya comunicado que YPF seguirá en poder del Estado. ¿Qué necesidad de privatizarla? A ENARSA iría un ex Axion (familia Bulgheroni). Hugo Balboa, es su nombre.

Subsidios, retenciones, pueblo y jaque
Al frente de los ministerios y del Poder Ejecutivo Nacional, el sector privado nacional y multinacional, concentrado, corporativista y conservador, todo bajo administración macrista, a su vez sometido a gobiernos extranjeros. Sus técnicos en posición, listos para comenzar a trabajar por una brutal transferencia de riquezas, rentas y recursos como no recuerde la historia. Su dirección es salvajemente reaccionaria: desde las clases populares, desde un mercado interno en expansión, una obra pública generadora de desarrollo económico, inclusión social y federalismo genuino, una industria y una producción doméstica pujantes, un sector comercial igualmente próspero, una ciencia y una tecnología pueblo-céntricas, etc.; en fin, desde todos estos sectores a unas muy pocas y elitistas manos. El ajuste energético a través del tarifazo gasífero y eléctrico en ciernes, consecuencia de la eliminación de los más de 130.000 millones de pesos en subsidios (a todo nivel), en un contexto devaluatorio, ahondado por la alineación de los precios de los alimentos a los internacionales producto de la eliminación de las retenciones, el nuevo endeudamiento externo, la liberalización de las importaciones, el impuestazo "de la alegría" y el acuerdo con los buitres pondrá en jaque al pueblo argentino. El nivel de organización, movilización y rechazo popular a las políticas neoliberales es lo único que evitará que el jaque ya decretado termine en jaque mate. «

miércoles, 25 de noviembre de 2015

MACRI Y LA ESTRATEGIA REGIONAL DE LOS EE.UU, Por Federico Bernal (Fuente: Tiempo Argentino, 25/11/15)

Federico Bernal


Escudado en la opereta "cláusula democrática contra Venezuela", el macrismo retoma la mejor tradición de la política exterior mitrista y se dispone a avanzar en aquello que Andrés Oppenheimer sintetizó el día después de las elecciones a través de Twitter: "Se rompe el eje Buenos Aires-Brasilia-Caracas".Ya en su nota del martes 17 Oppenheimer -a la sazón agente del Departamento de Estado y furioso lobbista del terrorismo financiero y especulador estadounidense- adelantaba que de ganar Cambiemos "se viene un gran cambio en el mapa político de América Latina: Macri ha prometido tomar distancia del régimen populista radical de Venezuela, y acercarse al bloque de la Alianza del Pacífico, integrado por México, Colombia, Perú y Chile" (El Nuevo Herald - 17/11/2015). La orden de Washington es contundente: romper ese eje. En otras palabras, quebrar el Consenso de Mar del Plata nacido en la Cumbre de las Américas, en noviembre de 2005. El objetivo supremo: terminar de engullirse a América del Sur desde la supremacía absoluta de la Alianza del Pacífico.

Suspensión de Venezuela
del Mercosur
Nos cuenta Oppenheimer en esa nota que "en materia de Venezuela (sic), Macri ha dicho que terminaría la estrecha alianza política de la Argentina con Venezuela. Durante el debate presidencial del 15 de noviembre con el candidato oficialista Daniel Scioli, Macri dijo que si es electo propondrá la suspensión de Venezuela del Mercosur... por no cumplir con la cláusula democrática de ese organismo. Esta requiere que los países miembros respeten principios democráticos". El 21 de diciembre, en Paraguay, se realizará la cumbre del Mercosur. Allí, el flamante presidente argentino pedirá lisa y llanamente la suspensión de Venezuela del bloque. Las legislaturas paraguaya y brasileña no tardarán en aceptar la moción. Se habrá dado entonces el primer paso para someter al Mercosur y, de esta forma, avanzar para la incorporación plena de la Argentina a la Alianza del Pacífico o, lo que es lo mismo, suscribir un acuerdo entre ambos bloques con un Mercosur totalmente debilitado al estar Venezuela suspendida y la Argentina en poder de la Sociedad Rural y el Departamento de Estado.

Orígenes de la Alianza del Pacífico (AP)
El antecedente de la AP -iniciativa librecambista impulsada por las oligarquías nativas y los sectores industrialistas de EE UU- fue la Comunidad Andina de Naciones (CAN), fundada en 1988 por Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela y México (observador, junto a Panamá). Pero el año en el que se incorporaba Chile al bloque, esto es, 2006, Venezuela lo abandonaba. El Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado entre Colombia y EE UU fue el factor detonante. Como sea, desde la salida de Venezuela y, paralelamente, el fortalecimiento de la Alianza Bolivariana para América Latina y el Caribe (ALBA), la CAN quedó reducida virtualmente a TLC bilaterales entre los países residuales y Estados Unidos, o bilaterales entre ellos o con terceros países de la región. Las fuerzas librecambistas se replegaron ante la derrota propinada por los "gobiernos parecidos a sus pueblos". El crecimiento exponencial del Mercosur bajo el paraguas del Consenso de Mar del Plata (lo que Oppenheimer denomina el eje Buenos Aires-Brasilia-Caracas), la creación de la CELAC (febrero de 2010) y la intención de Venezuela de sumarse al Mercosur derivaron en la creación de la Alianza del Pacífico.
La AP como envase de un TLC con los EE UU. La Alianza del Pacífico comenzó a funcionar a comienzos de 2012. Sus miembros son Chile, Colombia, México y Perú. Está constituido por 216 millones de personas y representa el 38% del PBI latinoamericano y caribeño. Hasta el momento, la AP alcanzó una desgravación de más del 90% de los productos comercializados internamente, aunque carece de arancel externo para las importaciones desde EE.UU. como consecuencia indirecta de los TLC suscriptos entre este último y la totalidad de sus integrantes. Se comprende así que la potencia norteamericana sea el principal socio de la AP, penetrando fuertemente gracias a México y el TLCAN de 1994. Cuando se examina miembro por miembro, se comprende aun más la hegemonía estadounidense: primer socio comercial de México y Colombia, y segundo de Chile y Perú. El portal oficial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia no nos deja mentir: la estructura de las exportaciones del bloque en 2014 fueron explicadas por EE UU " con una participación del 63,7%", seguida por China (6,9%), Canadá (2,8%), Japón (2,2%), España (2,2%) y Brasil (2,2%). En cuanto al origen de las importaciones: "EE UU (41,4%), China (17,8%), Japón (3,9%), Alemania (3,6%), Corea del Sur (3,3%) y Brasil (2,5%)".

Plan Belgrano, Malvinas
y narcotráfico
La destrucción del eje Buenos Aires-Brasilia-Caracas es fundamental al plan estadounidense de sometimiento regional. Y la administración macrista es su pieza medular. De hecho, sus principales propuestas están en sintonía fina con los postulados de los países firmantes de la AP y los reclamos del Congreso de EE UU hacia América del Sur. Veamos. En primer lugar, el ya anunciado ataque contra Venezuela. En segundo lugar, el "plan de infraestructura" más promocionado por Macri y supuestamente el más importante de sus cuatro años. Hablamos del denominado Plan Belgrano, plan destinado al norte del país. ¿Genuino interés por el desenvolvimiento regional? Lejos de eso, tiene que ver con el desarrollo de una infraestructura de vinculación con la AP y el Océano Pacífico, infraestructura contraria a la Iniciativa de Integración Regional Suramericana (IIRSA) implementada por el Mercosur. En tercer lugar, la cuestión Malvinas. Nuevamente e impulsado por EE UU, la posición de Macri se encuentra en las antípodas de lo avanzado desde el Mercosur, UNASUR y la CELAC. Claramente a la OTAN no le interesan amenazas políticas que puedan hacer tambalear su base militar más poderosa en suelo latinoamericano. En cuarto y último lugar, la "lucha" contra el narcotráfico, tan presente en el discurso de Macri. ¿Por qué? Es una demanda del sector industrial y corporativo estadounidense que lo utiliza como mecanismo de protección indiscriminada de sus inversiones, activos y operaciones de lobby. Aquí debemos remitirnos al TLCAN, que si bien se trata de un TLC signado por el Congreso mexicano, implícita y explícitamente está regido por la Alianza de Seguridad y Prosperidad de América del Norte. En un trabajo sumamente interesante al respecto, el economista mexicano Rodolfo González Molina (Revista Economía Informa - Mayo/Junio 2015) explica que la política de la ASPAN en materia de negociaciones comerciales "... después del ataque a las Torres Gemelas, tiene como objetivo, según declaraciones del presidente Bush "la protección de las fronteras y avanzar en medidas coordinadas sin fisuras dentro y más allá de nuestras fronteras para ofrecer a los ciudadanos protección contra terroristas, criminales y desastres naturales comunes". Desde los primeros ensayos de TLC en la región (Plan Mérida, Plan Puebla Panamá, etc.) hasta los últimos en México y Colombia, todos quedaron sometidos a la aprobación de planes de combate al narcotráfico y al crimen organizado, sofisma para contratos multimillonarios de compra de material bélico y financiamiento para la militarización de las fronteras. Por ejemplo, la ayuda de EEUU a México se estima en U$S 1400 millones en los últimos años para la militarización de la frontera sur, la modernización de sus fuerzas militares y policiales, la compra de equipo (a EE UU) y la capacitación impartida por agencias también estadounidenses (ver "Del Tratado de libre Comercio de América del Norte a la Alianza de Seguridad y Prosperidad", 2009). En suma, control comercial, financiero, militar y geopolítico.

La depredación colonial
La suspensión de Venezuela y su eventual expulsión del Mercosur, sumados a la destrucción del aparato industrial y productivo argentino como consecuencia de la administración neoliberal macrista insertará a la Argentina de lleno en la AP, lo cual en definitiva y en razón de lo expuesto será equivalente a suscribir informalmente un TLC entre nuestro país y EE.UU. Las manufacturas estadounidenses nos lloverán a través de Chile, Perú, México y Colombia. Nuestras exportaciones se primarizarán, como sucedió con las exportaciones de la AP (el principal producto de exportación es el petróleo), como con México desde la firma del TLCAN (analizado oportunamente) y Colombia en años recientes. Efectivamente, a sus socios de la AP, Colombia les vende carbón (17%) en primer lugar, e importa Maquinaria y equipo (24,6%), Automotor (20,8%) y Metalurgia (11,7%). Yendo al caso argentino: ¿Nuestro producto exportable de mayor interés para Washington? El petróleo y el gas natural de Vaca Muerta. ¿Las empresas encargadas? Las multinacionales del país del norte, con sus socias europeas, apuntaladas jurídicamente por el acuerdo con los fondos buitre y resguardados por estrictas normas de protección comercial y militar basadas en aranceles cero de la Alianza del Pacífico, la militarización de las fronteras y la lucha contra el narcotráfico. La infraestructura del Plan Belgrano, financiado por las mismas empresas involucradas, garantizará el saqueo de nuestros recursos vía Chile y con rumbo al Pacífico norte. En verdad nada nuevo, sino el histórico círculo vicioso de la depredación colonial. «

miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿CRÓNICA DE UNA DEVASTACIÓN ANUNCIADA?, Por Federico Bernal (Fuente: Tiempo Argentino, 11/11/15)


Mauricio Macri prometió abrir las importaciones. Y sin dudas que así lo hará. Pero el menemismo del siglo XXI se propone muchísimo más: la implementación de un tratado de libre comercio (TLC) entre EE UU y la Argentina.

Federico Bernal

Mauricio Macri prometió abrir las importaciones. Y sin dudas que así lo hará. Pero el menemismo del siglo XXI se propone muchísimo más: la implementación de un tratado de libre comercio (TLC) entre EE UU y la Argentina. Súmese a esto el acuerdo entre el ex alcalde porteño y Paul Singer (fondos buitre) por Vaca Muerta y todo listo para la devastación del país. Para tomar verdadera conciencia del significado de "abrir las importaciones" un sucinto repaso al TLC suscripto entre México y EE.UU.

"Pobreza cero" e integración al mundo.
El ex presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) terminó su mandato con la firma de un TLC con EE UU. Al despedirse del gobierno, prometió que con el acuerdo "terminaría la pobreza, la migración y comenzaría 'la gran época' del campo mexicano". Se trataba, en pocas palabras y según sus propias palabras, del medio para alcanzar "el nivel de desarrollo de los países del Primer Mundo". El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se suscribió en 1994 y se puso en marcha con la administración de Ernesto Zedillo. El aparato productivo e industrial mexicano -hasta entonces portador de un importante nivel de desarrollo derivado de una política de sustitución de importaciones nada despreciable- fue arrasada por la industria maquiladora. Dicha industria, al estar desvinculada de todo encadenamiento manufacturero local y requerir una bajísima inversión tecnológica, remachó el subdesarrollo y el atraso socioeconómico del país. En paralelo y consecuencia del ingreso irrestricto de productos estadounidenses altamente subsidiados, el universo rural mexicano sería literalmente devastado. Se calcula que desde 1994, 1,87 millones de campesinos debieron abandonar la actividad (Periódico La Jornada - 2/01/14). La primarización económica disparó exponencialmente y, con ella, la pauperización de las clases populares, la emigración y el narcotráfico (analizado en nuestra columna del próximo miércoles).

Pobreza y desempleo masivo
Los autores del interesantísimo trabajo "La migración laboral México-Estados Unidos a 20 años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte" (Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales - Mayo/Agosto 2015) analizan los resultados del TLCAN. "El crecimiento económico observado durante el período 1994/2013, apenas alcanzó un 2,4% de promedio anual, cifra inferior si se compara con el ritmo de crecimiento mostrado durante el período 1960/1981 donde la tasa promedio de crecimiento anual fue de 6,8%". El lento crecimiento económico se vio acompañado de un incremento exponencial del empleo en maquiladoras, lo cual condujo a una expansión del desempleo y del sector informal de la economía (cerca del 60% de la población ocupada trabajó en el sector informal). Pero no termina allí la cosa. Las políticas neoliberales provocarían un fortísimo deterioro en las condiciones del mercado laboral: "En 2001, un 10,3% de la población ocupada obtenía ingresos equivalentes a cinco o más salarios mínimos; para 2013, la cifra se redujo al 8,4% de la población... a la vez que para este último año el 65% de los ocupados percibió ingresos iguales o menores a tres salarios mínimos". En otros términos y según datos oficiales suministrados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, cerca de 53,3 millones de personas (45,5% de la población) vivieron en situación de pobreza durante 2012.

Destrucción del sector agrario
El TLCAN tuvo entre sus principales objetivos la imposición de la producción agropecuaria estadounidense al pueblo mexicano. A propósito, los investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, autores del trabajo citado, señalan que se han perdido 4,9 millones de empleos en el sector desde la firma del TLCAN, siendo que su PBI cayó del 5% antes de la firma del tratado al 1,5% en 2014. La devastación del campo mexicano sería ahondada por un ajuste masivo en materia de subsidios para la producción agrícola. De acuerdo "con las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en 1995 se asignaba al sector agrícola el 7,3% del gasto federal. En 2013, este se redujo a sólo el 3,1%". Asimismo, la balanza comercial agrícola incrementó su déficit: "Mientras que en 1980 la dependencia del país en alimentos era del 15%, para el año 2011 fue de casi el 50 por ciento".

Destrucción de la industria
La administración salinista aseguraba que con la apertura comercial y la liberalización económica, México se integraría al mundo. Lloverían entonces las inversiones extranjeras, derramando en exportaciones, empleo y desarrollo. Pero la experiencia histórica -y el caso mexicano lo confirma- demuestra que este argumento no es más que una vil mentira. A las naciones industrializadas no sólo no les interesa el desarrollo genuino de los países receptores (de sus famosas inversiones), sino que por el contrario no les conviene. Los investigadores nos explican al respecto que en su país y desde la firma del TLCAN "la inversión extranjera se dirigió básicamente hacia la industria maquiladora, cuyas consecuencias además de ser lesivas para los trabajadores no generan el tan ansiado desarrollo. Por un lado, ofrecen trabajos temporales con menores prestaciones, bajos salarios y sistemas de contratación en extremo flexibles". Otro de los problemas de esta industria, "es que no genera un derrame de conocimientos hacia la industria nacional, un valor agregado, debido a que se centran en el ensamblaje sin incorporar prácticamente componentes locales. Se puede decir entonces, que la política industrial que ha impulsado el país no ha detonado el desarrollo esperado... Los impactos del TLCAN sobre el sector agrícola e industrial provocaron que el crecimiento del PBI per cápita mexicano del 18,6% represente la mitad del promedio de América Latina; este bajo crecimiento no permitió combatir la pobreza del país, dado que el 52,3% de la población se ha mantenido bajo esa condición desde la firma del Tratado".

Expulsión de trabajadores y fuga de cerebros
El neoliberalismo provoca un drástico incremento de la desigualdad social, la pobreza y el desempleo. Las clases populares desprovistas no ya de todo bienestar sino de la más mínima de las condiciones de subsistencia, tienden a migrar buscando mejores condiciones sociales y laborales. África es el caso más conocido, aunque lo sucedido en la Argentina entre 1976-2003 -a mucha menor escala por supuesto- es parte del mismo fenómeno: expulsión de ciudadanos, trabajadores, científicos y técnicos. Volviendo al caso mexicano, veamos las consecuencias del libre comercio y su impacto en el flujo migratorio de este país. El TLCAN convirtió a México en el primer corredor migratorio mundial hacia Estados Unidos. Un 25% de los migrantes provinieron del sector agrario seguidos por un 17% del sector de la construcción. Ahora bien, debido a la primarización económica del país (escasas oportunidades laborales para los trabajadores altamente calificados), "cerca del 36% de los mexicanos que cuentan con el grado de doctor, se encuentran ejerciendo en EE UU, mientras que el 33% de los estudiantes egresados de las carreras de ingeniería y tecnología mexicanos salen al extranjero". Estas cifras, señalan los autores, "son preocupantes, pues el número de migrantes altamente calificados nacidos en México que residen en EE UU creció 2,4 veces entre 2000 y 2012, al pasar de 411 mil a 1 millón, lo cual equivale a que uno de cada diez mexicanos con título de licenciatura reside en el país vecino o que uno de cada cuatro mexicanos con estudios de posgrado vive en EE UU".

Macri y un TLC a la mexicana
El perverso neoliberalismo mexicano se sostiene macroeconómicamente por el envío de remesas (de los mexicanos que "trabajan" en EE UU) y por la desregulación y desnacionalización progresiva del sector petrolero, otrora en manos del Estado y su empresa paraestatal PEMEX. Las exportaciones petroleras y las remesas son los principales ingresos de dólares frescos a la economía, alimentando las reservas internacionales exclusivamente destinadas a amortiguar la volatilidad de los mercados y pagar los intereses y servicios de la deuda externa. En suma, el libre comercio ha fundido a México, el país más rezagado entre las naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La desigualdad social, la desindustrialización y la pobreza no detienen su marcha. Cuando Macri propone "abrir las importaciones", propone en realidad un tratado de libre comercio a la mexicana, sostenido por una nueva desnacionalización del sector petrolero con la entrega de Vaca Muerta e YPF al terrorismo financiero y especulador occidental, el mismo que rige los destinos de nuestros hermanos mexicanos. El próximo miércoles analizaremos también desde el ejemplo de México, por qué el narcotráfico argentino apuesta por un triunfo de Macri. «